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| 2001 Odisea a Marte, viaje
al Planeta rojo |
La nave 2001 Mars Odyssey
despegó el 7 de abril de 2001 y llegará a su destino el 24
de octubre traerá de vuelta a la Tierra unos dos kilos de rocas
del mundo vecino
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Dimensiones:
2, 2 metros de longitud; 1,7 metros de altura; 2,6 metros de ancho; paneles
solares de una envergadura de 5,7 metros. Pesa 725 kilos (331,8 kilos de
estructura; 348,7 de combustible y 44,5 de instrumental científico)
Instrumental: Sistemas de imágenes
de emisión térmica (Themis) Espectrómetro de rayos
gamma (GRS) Experimento de radiación ambiental marciana(Marie)
Potencia: La captación de energía
solar se traducirá en 1.500 vatios tras el lanzamiento y en 750
vatios una vez en Marte
Distancia a recorrer: 460
millones de kilómetros
Fecha de llegada: 24 de octubre de 2001
Distancia entre la Tierra y Marte en el momento
de la llegada, 150 millones de kilómetros
Misión cartográfica: de enero
de 2002 a julio de 2004
L.. A. Gámez. - Ideal
Un cohete Delta II 7925 despegó al mediodia
del 7 de abril de 2001 de CaboCañaveral para poner rumbo a Marte
una sonda-robot que llegará al planeta rojo el 24 de octubre. «El
lanzamiento de la 2001 Mars Odyssey es una de las piedras angulares en
nuestra exploración de Marte», ha indicado EdWeiler, administrador
adjunto de Ciencias del Espacio de la NASA. La agencia estadounidense ha
depositado muchas esperanzas en la sonda orbital, bautizada así
en honor de '2001, una odisea del espacio', el clásico de la ciencia
ficción. Weiler y su equipo confían en que los datos que
envíe «resuelvan algunas de las incertidumbres (sobre Marte)
y nos ayuden a planear el destino de futuras misiones».
El lanzamiento de la nave es el primero del reestructurado
programa de exploración marciana de la NASA, que culminará
hacia 2011 con una sonda que traerá de vuelta a la Tierra unos dos
kilos de rocas del mundo vecino. Antes de eso, se posarán en Marte
varios ingenios -incluidos dos pequeños todoterrenos en 2004- a
los que la 2001 Mars Odyssey preparará el terreno. «Esta misión
ayudará a identificar aquellos lugares donde los futuros todoterrenos
y naves intentarán desentrañar los secretos del planeta rojo»,
ha dicho Jim Garvin, director científico del programa marciano de
Estados Unidos.
Los responsables de la misión afirman que
han aprendido la lección de los últimos fracasos -los de
la Mars Climate Orbiter y la Mars Polar Lander- y han reducido al mínimo
posible el riesgo de un fiasco similar.Así, han duplicado la mayoría
de los sistemas de la nave para que, en caso de avería del principal,
entre en funcionamiento uno de reserva. Y es que todas las precauciones
son pocas en una misión a Marte: de las treinta emprendidas desde
1960 por la Unión Soviética (Rusia), EEUU y Japón,
menos de un tercio ha sido un éxito.
Futuras misiones
La sonda va equipada con tres instrumentos científicos.
Una vez en órbita marciana, a partir de enero de 2002, el Themis
captará imágenes de alta resolución del planeta tanto
en el espectro visual como en el infrarrojo. Los investigadores obtendrán
así un detallado mapa mineralógico deMarte que servirá
para determinar el destino de futuras naves que se posen en su superficie
y también para localizar, si existen, fuentes termales presentes
o pasadas. «Si hay una fuente termal, la veremos», ha asegurado
Steve Saunders, uno de los científicos del proyecto.
Otro de los equipos, el Espectrómetro de Rayos
Famma (GRS), permitirá a los investigadores echar una mirada bajo
la superficie del planeta e identificar los diferentes elementos químicos
-entre ellos, el hidrógeno- presentes a centímetros de profundidad.
Los científicos podrán saber la cantidad de hidrógeno
que hay cerca de la superficie y deducir, a partir de ahí, la presencia
o no de hielo de agua. «Por primera vez -ha indicado Saunders-, tendremos
en Marte una nave espacial equipada para encontrar rastros de agua bajo
la superficie del planeta, así como para localizar depósitos
minerales relacionados con la actividad de agua en el pasado».
El tercer objetivo de la misión correrá
a cargo del denominado Experimento de Radiación Ambiental Marciana
(Marie). Este instrumento, de 3,3 kilos de peso, tratará de predecir
las dosis de radiación que recibirán los astronautas que
pongan pie en el planeta rojo y determinar sus posibles efectos en el organismo.
La nave viajó al espacio a bordo de un cohete
Delta II que, una vez alcanzado el espacio exterior dejó libre al
Mars Odyssey para que siga solo su viaje hacia el planeta rojo, impulsado
por sus propios motores autónomos.
El sol ha expulsado en los últimos días
algunas ráfagas de plasma, que pueden provocar contratiempos en
las comunicaciones de la Tierra, entre las más intensas que ha lanzado
en las últimas décadas. El plasma, protones de energía
que viajan a gran velocidad y distancia, pueden provocar cortocircuitos.
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