Se trata de una de las zonas más ricas en
fauna y flora submarina de la costa andaluza mediterránea, con facilidad
de acceso a puntos donde se pueden observar la mayoría de las especies.
La playa de Marina del Este, situada junto al puerto deportivo, posee un
rico ecosistema que es especialmente significativo. Se encuentra una fauna
poco frecuente como una especie de erizo (Centrostephanus longispinus);
la estrella (Hacelia attenuata); o el cangrejo (Paractea rufopunctata).
Existen auténticos jardines de coral formados por una madrépora
muy grande, el coral amarillo (Dendrophyllia ramea), que puede alcanzar
hasta un metro de altura con apariencia de árbol. Sus grandes pólipos
blancos o amarillos flamean a favor de la corriente. Se encuentran Parazoanthus,
Leptosammia y Alcyonium, tapizando paredes rocosas, así como praderas
de anémonas en zonas poco profundas (-1 a -3). La construcción
de Marina del Este ha deteriorado el entorno.