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© Textos-fotos-videos: Merche S. Calle / Juan Enrique Gómez / Waste 

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Yuri Gagarin, el primer hombre en el espacio
2011, cincuenta años desde que Yuri Gagarin dio la vuelta al mundo en algo más de una hora.


 
 
 

El 12 de abril de 2011 se cumplían cincueta años desde que el hombre salía de la atmósfera terrestre por vez primera en su historia y completaba una órbita alrededor del planeta. Mientras Yuri Gagarin, el primer cosmonauta de la historia, realizaba un 'sencillo' viaje espacial de menos de dos horas, abajo, en la Tierra, ya se había convertido en un héroe y la Unión Soviética se colocaba de nuevo a la cabeza de la carrera espacial.

Moscú, (Colpisa-Ep-Ideal) El 12 de abril de 1961, una hora después del despegue de la cápsula 'Vostok-1' desde el cosmódromo de Baikonur (en el actual Kazajistán), la agencia oficial soviética Tass anunciaba al mundo que Moscú había enviado al primer hombre al espacio. A esas horas, Gagarin ya experimentaba en el espacio si los humanos  podían comer, beber y moverse sin problemas, algo de lo que los científicos soviéticos no estaban seguros.
"Poiejali" ("en marcha") son las únicas palabras que Gagarin pronunció en el despegue, una operación durante la cual su peso se multiplicó por cinco. Poco antes, en su discurso desde  la base, había dicho que aquel viaje representaba todo por lo que había vivido hasta entonces y que estaba orgulloso de encontrarse "con la naturaleza cara a cara".

Catorce minutos después del despegue, cuando el azul del cielo ya se había convertido en el negro del espacio, Gagarin comunicó al control de la misión en tierra que todo era normal y que la falta de gravedad no parecía tener efectos secundarios.
Cuando la nave empezó a sobrevolar Africa, el piloto automático encendió los 'retro-motores', iniciándose así el peligroso regreso a la Tierra. En dos de las cinco  pruebas efectuadas, los motores no habían funcionado correctamente, por lo que cabía esperar cualquier cosa en una reentrada atmosférica a 27.000 kilómetros por hora en la que la cápsula alcanzaría una temperatura de 1.000 grados centígrados.

Mientras atravesaba la atmósfera, Gagarin pudo ver llamas saliendo del 'Vostok', en cuyo interior la temperatura era de apenas 20 grados, mientras su peso se multiplicaba por diez. El paracaídas funcionó con normalidad, y el hombre "que más cerca había estado de las estrellas" aterrizó sano y salvo en Siberia tras una hora y 48 minutos de viaje.

En secreto
En sus memorias, Gagarin recordaría que al sobrevolar el Atlántico pensó en su madre y en cómo reaccionaría al conocer la noticia. De hecho, como el resto del mundo, la madre de Gagarin desconocía el proyecto 'Vostok', que fue llevado en secreto hasta el mismo día del lanzamiento.
Veinte jóvenes pilotos habían sido seleccionados en junio de 1969 entre 3.000 candidatos, grupo que después se redujo a seis personas, que participaron en un entrenamiento secreto que incluía gimnasia, paracaidismo, natación, el estudio de astronomía, medicina y geofísica, así como la experimentación en una 'centrifugadora' y en una maqueta de la cápsula.

Al parecer, Gagarin, piloto de las fuerzas aéreas de pequeña estatura (1'69) y mucha simpatía, destacó pronto entre sus compañeros, aunque no fue elegido definitivamente hasta el mismo mes del lanzamiento. Hasta entonces se habían realizado dos exitosas pruebas con maniquíes; uno de sus compañeros, Valentin Bondarenko, había muerto en un accidente en la cámara barométrica.
Hasta el último momento el mando de la misión no se decidía entre Gagarin y Guerman Titov. Al parecer, el primero fue elegido principalmente por su extracción social, ya que el ser hijo de un carpintero y una ordeñadora le hacían ideal para encarnar al héroe soviético de origen humilde. Guerman Titov por el contrario, además de tener nombre alemán, era hijo de un profesor.

Y como era de esperar, Gagarin se convirtió en un héroe nacional. El propio presidente estadounidense, John Kennedy, reconoció su hazaña a pesar de que el viaje del 'Vostok' era la segunda bofetada a la carrera espacial americana, tras el lanzamiento del satélite artificial 'Sputnik' en octubre de 1957.
Gagarin vio como se le dedicaban películas, canciones, monumentos e incluso una plaza en Moscú, y todos los niños rusos querían ser cosmonautas. Pero la fama tuvo un doble filo, ya que al héroe nacional se le prohibió cualquier actividad peligrosa que pudiera costarle la vida. Nunca volvió al espacio, y sólo en 1968 consiguió recuperar su licencia de piloto, que le había sido retirada.

Los peores augurios de Moscú se confirmaron, y Gagarin murió el 27 de marzo de aquel mismo año cuando el 'Mig-15' a reacción que pilotaba junto a un instructor se estrellaba al noroeste de la capital, hundiéndose seis metros en la tierra. En aquel lugar se levanta hoy un monolito rojo en su memoria y los restos del cosmonauta descansan en el muro del Kremlin.
Desde entonces se multiplicaron las hipótesis sobre el accidente, e incluso algunos hablaron de un complot de la KGB para acabar con un símbolo que podía aspirar al poder político. La hipótesis más verosímil en la falta de experiencia del propio Gagarin con cazas a reacción, unida al mal tiempo que reinaba en la zona. El informe de las investigaciones oficiales ocupa 29 volúmenes.


Rusia homenajea a Gagarin
El país moscovita celebra el 50 aniversario del primer hombre en el espacio
12.04.11 - IDEAL
Rusia ha aprovechado el 50 aniversario del histórico vuelo del cosmonauta soviético Yuri Gagarin para reafirmar su compromiso con la conquista del espacio. "La humanidad ha invertido e invertirá sus recursos en el desarrollo de la cosmonáutica. En nombre de Rusia quiero decir que nosotros lo haremos sin falta, porque el cosmos es nuestra prioridad", ha declarado el presidente ruso, Dmitri Medvédev.
El mandatario se ha personado en el Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia, situado en las afueras de Moscú, para comunicarse con la tripulación de la Estación Espacial Internacional (EEI) con motivo del aniversario. "Alguna vez fuimos los primeros en llegar al espacio. Tenemos una enorme cantidad de logros, y no quisiéramos perder esa ventaja", ha dicho el jefe del Kremlin. Al mismo tiempo, ha recalcado que Moscú comprende que hoy la conquista del espacio es "tarea común y una manifestación de la solidaridad internacional".
El comandante de la tripulación de la EEI, el ruso Dmitri Kondrátiev, informó a Medvédev de que celebrarán el cincuentenario del vuelo de Gagarin con una "cena tradicional". "Aquí tenemos algunas posibilidades desde el punto de vista culinario; tenemos frutas frescas y algunas reservas para poner en la mesa festiva", dijo. Además de Kondrátiev, la tripulación de la EEI está integrada por los también rusos Alexandr Samokutiáyev y Andréi Borisenko, los estadounidenses Roland Garan y Catherine Coleman y el italiano Paolo Nespoli.

Con anterioridad, en una entrevista con medios chinos difundida por el Kremlin, Medvédev había calificado el vuelo de 108 minutos que realizó Gagarin como "un hito fundamental del desarrollo del genio humano, porque era muy importante dar ese primer paso". "Estoy convencido de que fue un acontecimiento absolutamente revolucionario y simbólico y un enorme logro de la cosmonáutica soviética", añadió.
Según Medvédev, en el tiempo transcurrido desde ese vuelo la conquista del espacio ha adquirido un sesgo más pragmático que en sus albores. "Hacemos experimentos, intentamos utilizar nuevas tecnologías en el cosmos. Pero, por supuesto, también queda el sueño, el sueño de la conquista de otros planetas, de otros sistemas solares", ha agregado.

Conmemoraciones por todo el país
A las 09.07 hora de Moscú (05.07 GMT), a la misma hora en que Gagarin hace cincuenta años inició su vuelo al espacio, han sido puestas hoy en funcionamiento las catorce fuentes de la Alameda de los Cosmonautas del Centro de Exposiciones de Rusia. El metro moscovita, mediante su sistema de altavoces, se ha encargado también de recordar a sus pasajeros la efeméride y puso canciones alusivas a la hazaña.
En Volgogrado (antigua Stalingrado), una columna de motos y descapotables ha excoltado una réplica reducida del cohete 'Vostok' que llevó a Gagarin al espacio, en un recorrido por las calles de la ciudad desde la sede el planetario hasta el parque que lleva el nombre del primer cosmonauta. Por orden del jefe del Kremlin, cincuenta salvas de fuegos artificiales iluminarán esta noche el cielo de Moscú para conmemorar la llegada del primer hombre al espacio.
"El primer vuelo de nuestro compatriota dio al mundo importantísimos descubrimientos, fe en las amplias posibilidades del hombre en la conquista del espacio y un poderoso impulso al desarrollo de la ciencia y la técnica", ha señalado el director de la agencia espacial rusa Roscosmos, Anatoli Permínov.


El laboratorio espacial, la aplicación práctica de los vuelos en el espacio
El microondas, el termómetro de oído, el joystick... Miles de avances tecnológicos son fruto de la carrera al espacio que comenzó, hoy hace 50 años, con el primer vuelo tripulado de Yuri Gagarin
12.04.11 - IDEAL

Cuando a las 9:57 horas del 12 de abril de 1961 el aviador Yuri Gagarin salió proyectado hacia el espacio a bordo de la 'Vostok-1' muy pocos creían que iba a regresar con vida. Los viajes espaciales habían empezado apenas cuatro años antes y la experiencia acumulada no garantizaba ni de lejos el éxito de la misión. Nadie sabía si el organismo humano iba a ser capaz de aguantar en un medio tan hostil. El único precedente -la perra 'Laika', el primer ser vivo lanzado al espacio, había fallecido horas después del despegue- no resultaba muy alentador. «Hoy en día sería impensable asumir un riesgo así, pero eran los tiempos de la Guerra Fría y los soviéticos lo habían apostado todo a la carrera espacial», reflexiona el divulgador científico Félix Ares.
La prueba de que Gagarin lo tenía muy difícil es que las autoridades soviéticas le ascendieron del rango de teniente al de mayor poco después de que la nave hubiese despegado. Si no vuelve vivo, debieron pensar con un sentido práctico muy castrense, por lo menos que sea enterrado con los máximos honores. El vuelo, además, se planeó para que la nave fuese pilotada de forma automática por si el astronauta perdía la conciencia. Pero Gagarin, en contra de todos los pronósticos, regresó vivo y coleando. Había dado la vuelta al mundo en 108 minutos y se había convertido de paso en el primer ser humano en verificar con sus propios ojos que la Tierra es redonda.

Además de hacer de Gagarin uno de los primeros héroes de la incipiente sociedad de la comunicación , el éxito de aquella misión llevó a Estados Unidos a dar la máxima prioridad a la carrera del espacio. En septiembre de 1962, año y medio después del viaje del cosmonauta soviético, J. F. Kennedy prometió solemnemente en un discurso que su país sería el primero en llevar a un hombre a la Luna. «Lo haremos porque debemos ser audaces», proclamó el joven presidente, que de esa forma dio el pistoletazo de salida a uno de los más colosales programas de investigación de la historia. La mayor potencia económica del globo volcó a partir de entonces una cantidad casi ilimitada de recursos en una carrera que culminaría en 1969 con la llegada del 'Apolo 11' a la Luna.
Nadie sabe a ciencia cierta cuántas personas llegaron a participar en el proyecto. «En la NASA -cuenta Félix Ares- contabilizaron a unas 400.000 personas trabajando solo en tareas de coordinación, así que probablemente llegó a haber varios millones en todo el mundo. Incluso en Badajoz se llegaron a fabricar unos condensadores electrolíticos que llegaron a la Luna». El esfuerzo anticipó trabajos de investigación que, de no mediar ese propósito, hubiesen tardado lustros en llevarse a cabo y que se tradujeron en avances tecnológicos que más tarde entraron de lleno en nuestras vidas. «Nuestro mundo no sería el mismo sin la investigación espacial», resume el también asesor del Museo de la Ciencia Kutxaespacio.

Hasta el Photoshop
Félix Ares cree que fue el campo de la informática el que recibió uno de los principales empujones propiciados por la carrera espacial. «Había que coordinar infinidad de tareas y la NASA encargó a IBM que desarrollase un sistema automatizado capaz de hacerlo; los sistemas de control que se aplican hoy en las empresas tienen su origen en el proyecto espacial». La miniaturización, añade el divulgador científico, tiene también mucho que ver con el espacio. «La ionización que produce el fuego en el lanzamiento hace que se pierdan las comunicaciones y por eso hubo que idear sistemas automáticos en miniatura para que controlasen desde el cohete la estabilidad de vuelo».
Sistemas de telecomunicación vía satélite, tecnología para los pronósticos meteorológicos y técnicas multiespectrales que permiten detectar desde yacimientos de petróleo a enfermedades en los cultivos agrícolas, están también detrás de la investigación espacial. Incluso el popular Photoshop es una evolución del sistema que empezó a aplicar la NASA cuando se dio cuenta de que las fotos que llegaban transmitidas por radio necesitaban ser retocadas.
La llegada de los vuelos tripulados obligó a los investigadores a redoblar sus esfuerzos. Había que controlar las constantes vitales de los astronautas y se idearon sistemas de monitorización a distancia que hoy son habituales en cualquier hospital. También se inventó el termómetro de oído, que funciona con infrarrojos, para saber en todo momento la temperatura de los tripulantes. En las naves espaciales no hay colectores y las aguas residuales son todo un problema. Las algas que a día de hoy se utilizan en muchos sistemas de depuración son una herencia de aquellas investigaciones. Mantener además en buen estado el aire del receptáculo dio como resultado filtros que eliminan la polución y detectores de monóxido de carbono que hoy son moneda de uso corriente en muchas viviendas.
La lista de inventos asociados a la investigación espacial daría para llenar varios periódicos. Sólo la NASA tiene registradas 6.300 patentes. El bueno de Gagarin falleció siete años después de su aventura sin ser muy consciente de la que había liado. Tenía 34 años y al menos se ahorró el disgusto de ver que los americanos pisaban antes la Luna.


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