-
-
-
-
-
-
- |
. |
|
| Basuras, vertederos a
cielo abierto |
En busca de soluciones
|
Por Cristian Frers - noviembre
2009
Nuestras ciudades son grandes consumidoras de
energía y de diversos recursos naturales. Generan toneladas de residuos
que aumentan año tras año. El nivel de desarrollo y el estilo
de vida que tenga cada comunidad determinarán la cantidad y el tipo
de residuos producidos y su disposición final.
Esta cantidad de residuos producida por todos
nosotros debe ser tratada de una manera adecuada de manera que no contamine
el aire, el agua y el medio que nos rodea ocasionando entre otras cosas
daño a la salud.
Uno de los factores que daña la salud
de los habitantes de las ciudades es la gran cantidad de basura que se
va acumulando en terrenos no aptos. Los basurales a cielo abierto suelen
ser uno de los focos infecciosos de muchas de las enfermedades que contraen
a diario las miles de personas que habitan en sus inmediaciones. Las estadísticas
indican que el 19% de las enfermedades provienen de causas ligadas al medio
ambiente. En la mayoría de los casos, los afectados se contagian
a través del contacto con animales domésticos o roedores
infectados o a través de la ingestión de alimentos en mal
estado. Entre las enfermedades que aún persisten entre nosotros
figuran el dengue y el cólera.
Muchos de los materiales que integran la basura,
podrían haber sido reutilizados, es decir reciclados. Entre los
más comunes podemos señalar los vidrios, el papel, los metales,
los residuos orgánicos, que pueden utilizarse como sustancias fértiles
del suelo.
Pero para poder realizar esto de forma eficiente
es necesaria una clara conciencia en la población de las ventajas
para el ambiente, que representa la reutilización de éstos
elementos. Para esto es necesario implementar campañas de difusión
en todos los ámbitos.
¿Sabía que la mitad de los objetos
que tiramos constituyen basura innecesaria?
¿Sabía qué hay debajo de
la tierra? Hay mucha agua. Ella corre a través de ríos subterráneos
y de ellos, mucha gente toma el agua que utiliza para consumo.
Pero. ¿Cómo se puede cuidar el
agua que está bajo la tierra? La respuesta es simple. No arrojando
residuos, en especial sustancias tóxicas, en cualquier lado. Estas
sustancias, poco a poco van penetrando en la tierra, en especial, con la
ayuda de la lluvia.
Desgraciadamente, algunas personas arrojan los
residuos en terrenos baldíos, esto es imitado por otros y en poco
tiempo se forma un basural.
Se debe entender que reciclar basura, es crear
trabajo. Se debería aprovechar la caducidad del actual sistema de
recolección de residuos para transferir parte del servicio a microemprendimientos
y cooperativas.
Exclusión, trabajo infantil, contaminación
con riesgo grave para la salud, bajas expectativas de vida, son algunas
de las características evitables en el trabajo del que recoje basura
de la calle. El haber llegado a estas condiciones no es sólo la
consecuencia inmediata de la creciente desocupación sino también
de la ausencia de políticas integradoras y de fomento de formas
de producción que apunten al reciclado de residuos, el cuidado y
la preservación del ambiente.
Es debido a esto que se necesita urgente un debate
sobre: proyectos de reconversión del sistema de recolección
de residuos, la inserción de los cartoneros en el trabajo formal
y formas de organización, características del trabajo del
cirujeo y mejoras en la calidad de vida.
El reciclaje de basura en Argentina se hace,
y mueve mucha plata, por ello, como muchas otras cosas, se hace de forma
clandestina. ¿Cómo se hace? Por medio de los cartoneros,
quienes separan la basura artesanalmente mientras esquivan autos, y dejan
atrás basura afuera de las bolsas, ya que muchas veces las tienen
que romper para abrirlas.
Considero que los medios de difusión pueden
aportar mucho mediante artículos sobre cómo se maneja el
tema en otras partes de mundo, contribuyendo a la educación de la
población y a ejercer una presión saludable sobre los responsables
políticos del tema que muchas veces hacen grandes anuncios y luego
todo queda en el olvido.
El reciclaje consiste en someter de nuevo una
materia o un producto ya utilizado a un ciclo de tratamiento total o parcial
para obtener una materia prima o un nuevo producto, útil a la comunidad.
También se podría definir como
la obtención de materias primas a partir de desechos, introduciéndolos
de nuevo en el ciclo de reutilización y se produce ante la perspectiva
del agotamiento de recursos naturales y para eliminar de forma eficaz los
desechos.
Con procedimientos que mezclan arena o arcilla
con envases de plástico, se pueden fabricar ladrillos ecológicos,
tejas y losas para la construcción de viviendas. Muchas metalúrgicas
usan las chatarra como insumo para sus productos. Existe una creciente
industria del reciclado del PET, plástico de las botellas de gaseosa
y agua, con las que se confeccionan hilos textiles. Los cepillos, escobillones,
escobas, están hechos con este material reciclado.
La vermicultura —el reciclaje de basura orgánica
con lombrices— puede ser una alternativa ecológica a los convencionales
vertederos. Las lombrices comen su mismo peso, por lo que un kilogramo
de estos gusanos procesa un kilogramo de basura cada día.
El cartón corrugado, el de las cajas,
está hecho íntegramente con papel recuperado, por dar sólo
algunos ejemplos. Esta industria, que podría crecer, se sustenta
en el trabajo de los recolectores callejeros que diaria y eficientemente
recuperan estos materiales en la marginalidad y aprovechan lo que de otra
forma terminaría en un basural a cielo abierto,
Los miles y miles de cartoneros que cirujean
las calles de todo el país recogen anualmente sólo de papel,
diario y cartón aproximadamente 430.000 toneladas, lo que a ellos
les representa un ingreso de alrededor de 80 millones de pesos. Puede estimarse
que, cuando la totalidad de ese material reciclado llega de distintas formas
otra vez al comercio, posee un valor de venta que sextuplica lo que reciben
los cartoneros. Es decir que el negocio global que generan los cartoneros
asciende a unos 500 millones de pesos por año, sólo teniendo
en cuenta los derivados celulósicos, lo que equivale a la facturación
anual de una compañía como Quickfood o a la mitad de Edenor
o Edesur. El grueso del dinero generado por la cadena productiva que comienza
con el cartonero se lo llevan unas pocas grandes empresas, demostrando
que nuestro actual sistema de gestión de los residuos es irracional
antieconómico y antiecológico.
De manera que modificar usos y costumbres pasa,
en primer término, por entender la dimensión del tema en
el que interactúan los que producen la basura, los que la reciclan
y quienes la generan.
El 60% de los cartoneros son trabajadores, obreros
de la construcción, textiles, gastronómicos, entre otros…
que perdieron su empleo en los últimos años. Trabajan con
sus familias, expuestos a la contaminación y con una expectativa
de vida de 35 años, siendo 70 años la del resto de la población
argentina. Sus hijos engrosan las filas del trabajo infantil que conduce
al retraso escolar o directamente al abandono, a menores ingresos en la
vida adulta, a acceso a trabajos no calificados a la reproducción
de las condiciones de pobreza que originaron su deserción escolar
temprana.
En resumen, la incorporación de los recolecteros
callejeros al mercado laboral formal revertiría la situación
actual no sólo con los consecuentes beneficios para este sector,
sino que fortalecería una incipiente industria que a su vez generaría
puestos de trabajo y además aportaría el protagonismo de
la comunidad en un proyecto común.
Sería un estímulo a la formación
de cooperativas, microemprendimientos o empresas sociales para que se reconozca
su lugar dentro del sistema de recolección de residuos. De este
modo, el Estado podría reemplazar el esquema de planes trabajar
por empleos genuinos, desarrollando emprendimientos productivos que deberán
tener, como insumo básico, los materiales recuperados.
Cristian Frers –Técnico Superior
en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación
Social-
Temas relacionados
Ecología
y medio ambiente en Waste
Copyright © Waste magazine
|
|
|
| .. |
|
|
. |
. |
.. |
| . |
|
|
|
. |
. |
|