
Por Cristian Frers / Waste Magazine
El turismo sustentable es un concepto todavía
relativamente nuevo y los parámetros se encuentran aún en
proceso de definición. Está basado en la realidad de que
el crecimiento irrestricto no es sustentable y en que existen límites
al número de turistas que se pueden alojar en un lugar por vez,
límites a la capacidad de los sitios y atracciones naturales y límites
a la paciencia de las comunidades anfitrionas.
El turismo se ha convertido en una de las más
importantes actividades económicas del mundo, y de las que crece
a mayor velocidad. Como consecuencia, el mismo tiene un efecto importante
en muchos campos de la sociedad: la economía, la infraestructura
social y cultural, y el ambiente. Sin embargo, el crecimiento poco meditado
y no sostenible del turismo puede causar también un efecto negativo
en estos campos y a largo plazo, esto puede traer problemas para todos.
Considero que todas las variables del turismo
deberían encararse con la modalidad de turismo sustentable. Ya que
el visitante contribuye simplemente con respetar las reglas establecidas
en parques, reservas y sitios naturales como así también
en la limpieza y conservación de las ciudades y patrimonios. Los
cuales, si no son debidamente respetados y preservados, se producen la
perdida del atractivo, y lo que es mas grave aún, la desaparición
de una riqueza irrecuperable como puede ser una cultura autóctona
o un ecosistema.
Hoy en día, los proyectos mas exitosos
de desarrollo turístico se planean en un contexto de sustentablididad,
donde la necesidad de cuidar al máximo los recursos naturales, la
belleza del paisaje, la calidad del agua y la biodiversidad, se convierten
en la base sobre la cual se instrumentan los nuevos planes turísticos,
ofreciendo además un desarrollo económico más justo
para las comunidades locales, promoviendo su participación activa
y permitiendo que los recursos generados por esta actividad mejoren la
calidad de vida de millones de personas.
El turismo sostenible atiende a las necesidades
de los turistas actuales y de las regiones receptoras y al mismo tiempo
protege y fomenta las oportunidades para el futuro. Se concibe como una
vía hacia la gestión de todos los recursos de forma que puedan
satisfacerse las necesidades económicas, sociales y estéticas,
respetando al mismo tiempo la integridad cultural, los procesos ecológicos
esenciales, la diversidad biológica y los sistemas que sostienen
la vida.
Es importante puntualizar, que la contaminación
ambiental es un elemento activo en el desarrollo y
progreso de un país, y como tal no se puede eliminar, si es
posible con educación y sensibilización de parte de
la sociedad, así como de las instituciones. Es posible
atenuar los niveles de contaminación que; las playas, ríos
y lagos, mantienen constantemente, en deterioro de la calidad del
agua.
Es imprescindible para llevar a cabo el turismo
sostenible, llevar a la práctica las siguientes acciones:
1. La minimización de los residuos.
2. Conservación y gestión de la
energía.
3. Gestión del recurso agua.
4. Control de las sustancias peligrosas.
5. Transportes.
6. Planeamiento urbanístico y gestión
del suelo.
7. Compromiso medioambiental de los políticos
y de los ciudadanos.
8. Diseño de programas para la sostenibilidad.
9. Colaboración para el desarrollo turístico
sostenible.
La competitividad del turismo, implica calidad
de los productos y servicios bajo criterios de sustentabilidad del turismo,
así como de sustentabilidad y productividad empresarial, a fin de
estar en posibilidad de generar ingresos superiores al promedio de
los competidores y crear bienestar entre la población. Es posible
afirmar que la actividad turística ha crecido en forma sostenida.
De esta manera surge el turismo sustentable como un importante factor para
la conservación ecológica, buscando la participación
comunitaria y la participación activa del visitante, tratando de
responder a los requerimientos de un creciente número de turistas
nacionales e internacionales que buscan un contacto más cercano
y activo con los ecosistemas y las culturas locales, al tiempo que se interesan
en la preservación de ambos. Estos nuevos tipos de turismo
de la naturaleza, sustentable, cultural, de aventura o ecoturismo, representan
el sector turístico con mayor crecimiento en todo el mundo en los
últimos años.
El promover el desarrollo de un turismo sostenible,
que suscite la iniciativa de propuestas de pequeñas y medianas empresas,
puede incrementar los beneficios de los recursos generados a nivel local,
manteniendo la integridad cultural y el entorno, así como fortalecer
la protección del patrimonio natural. Será necesario un esfuerzo
por tratar de alentar propuestas de desarrollo turístico que preservando
la riqueza natural y cultural autóctona permita estrategias de generación
de nuevas fuentes de ingreso para la mitigación de pobreza.
Es muy importante insentivar el turismo sostenible
en América Latina a través del fortalecimiento de las iniciativas
de turismo basados en el mutuo respeto y reconocimiento, uniendo esfuerzos,
armonizando los sistemas, el intercambio de la información y la
experiencia ya que En la última década el turismo ha sido
la industria de mayor crecimiento, superando los ingresos generados por
la agricultura.
En Argentina, el crecimiento del turismo receptivo
a partir de los últimos años ha generado presión sobre
el uso y goce de los recursos protegidos así como sobre aquellos
que no lo están, razón por la que es necesario sentar las
bases de planificación para un uso eficiente, sustentable y rentable
de los destinos turísticos que reciben la mayor frecuentación
de visitantes.
El desarrollo turístico con criterios
de sustentablilidad se considera una Política de Estado que debe
articular las diferentes competencias no solo a nivel horizontal sino también
descentralizado y como tal articulando entre organismos nacionales, y entre
ellos y los organismos locales. Para lograr un desarrollo sustentable del
turismo, los municipios deben desarrollar programas que involucren objetivos,
estrategias y líneas de acción.
Lo que en principio se necesita es un cambio
de paradigmas en relación a la manera en que opera la industria
y una aceptación de que el turismo sustentable requiere una acción
colectiva que provenga del sector público y privado en colaboración
con la sociedad civil. Resulta también esencial que desde un principio
el concepto de turismo sustentable se transforme en un ejercicio real y
práctico.
Los gobiernos, los destinos, los agentes de viajes,
los prestadores de servicios turísticos y finalmente los viajeros:
todos deben y pueden desarrollar acciones responsables y prácticas
ambientales. Integrar la política turística al programa general
de desarrollo representa un paso más hacia la consecución
de los objetivos del Milenio.
En definitiva, empieza a crecer una demanda de
turismo respetuoso con el medio y con las personas, que se ajusta a los
requisitos de una nueva idea de la movilidad, de energía,
del agua… y que apuesta, consiguientemente, por reducir al máximo
las emisiones contaminantes que genera el viaje, por valorar más
los pequeños hoteles locales a las grandes cadenas hoteleras, por
contribuir con ecotasas a la protección de la zona en vez de buscar
los precios más bajos a costa de la explotación de los trabajadores
y la degradación del medio
El desarrollo sustentable es la posibilidad de
transmitir un mensaje educativo y de cooperación mutua, para la
toma de conciencia conservacionista y el uso sostenible de los recursos,
tanto a los visitantes como a las comunidades inmersas en las áreas
naturales y nos predispone para una mejor comunicación entre seres
humanos.
Cristian Frers – Técnico Superior en Gestión
Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social
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