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GUÍA DE AVES-----------
© Textos-fotos-videos: Merche S. Calle / Juan Enrique Gómez / Waste 
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Kingdom Animalia / Phylum Chordata
Clase Aves / Orden  Charadriiformes 
Familia  Laridae
Thalasseus sandvicensis 
= Sterna sandvicensis
Charrán patinegro, golondrina de mar / Sandwich Tern 

Tamaño máximo 40 cm
105 envergadura
Hábitat
Playas. Litoral, costas. Pesca cerca de la orilla, y no le importa la presencia humana, incluso utiliza los elementos de señalización de las costas para sus múltiples incursiones aéreas. Invernante de paso Cría en zonas costeras, marismas.
Catalogo Nacional de especies amenazadas 
España Categoría Rara 
CE No amenazada
Las ‘golondrinas’ de otoño
Incrementan su expansión en España y se quedan en playas de la costa oriental granadina
El Charrán patinegro, un ave «rara» en la península, consolida su presencia en el sur de la península y vuelve para pasar el invierno 
Por Juan Enrique Gómez y Merche S. Calle / Ideal y Waste Magazine
Reportaje publicado en IDEAL, 3 de noviembre 2012
Un extraño sonido: ‘Kerríííckkkk´, ‘Kerríííckkkk´, llena las noches de luna en las playas más solitarias del litoral oriental de la provincia de Granada. Suena en el mar y se repite desde rocas y arenas cercanas. Es la señal inequívoca de que las golondrinas de mar han vuelto a tomar posiciones en sus territorios de invernada. Son ejemplares de Thalasseus sandvicensis, un ave marina conocida como Charrán patinegro  y golondrina de mar, que comenzó a verse hace unos años en las playas situadas entre Motril y Adra, incluso en zonas pobladas, como La Mamola y la Rábita, y que a pesar de que los catálogos del Ministerio de Medio Ambiente no lo sitúan en esta zona, ya pueda considerarse como visitante habitual, e incluso con algunos ejemplares residentes durante todo el año. 
«Se les ve casi todos los días sobre las boyas que hay para el paso de barcas, y no se asustan de la gente», dicen los pescadores de La Rábita, para quienes es habitual la presencia de los charranes, a los que ya distinguen de las gaviotas por su menor tamaño y diferente comportamiento, y sobre todo porque no les dan la lata volando sobre sus barcas e intentando conseguir los restos de pescado que desechan cuando sacan las redes, como hacen las gaviotas. 


 

El Charrán patinegro, es de color blanco, con tintes grises en las alas. Tiene alrededor de 40 centímetros de longitud, entre pico y cola, con alas finas y muy aerodinámicas, que llegan a un metro de envergadura, pero sus principales características son un penacho de plumas negro que corona su cabeza y que el pico, fino y negro, tiene una coloración anaranjada en la punta cuando los ejemplares son adultos. 
De buen agüero
Para quienes los conocen, la presencia de golondrinas de mar es la constatación de que en esas aguas hay una riqueza biológica especial. Indican claramente que hay abundancia de peces, ya que los charranes se alimentan de ejemplares pequeños, en la mayoría de los casos alevines y juveniles, que suelen nadar en grupos muy cerca de la superficie. La mayor densidad de estas aves es un buen bioindicador de la ‘salud’ de las aguas.

A partir del mes de septiembre la cantidad de charranes va en aumento. En las playas entre Motril y Adra, y durante todo el otoño, se produce una curiosa imagen: cada una de la boyas de señalización está ocupada por una golondrina de mar, que convierten esos elementos flotantes en sus particulares posaderos, en atalayas desde donde otear la superficie y vigilar la llegada de bancos de pececillos con los que alimentarse. Es impresionante verles volar a gran velocidad entre las boyas y como, tras detectar a su presa, se lanzan al agua en un picado rapidísimo y contundente. Desaparecen bajo la superficie durante unos segundos y vuelven a salir, la mayoría de las veces con un pez en el pico. Los días de mar revuelto y grandes olas, se ve a los charranes volando pegados a las crestas sin temor alguno a la fuerza del agua y a la espera de algún pez atrapado en la corriente.

Avistamientos
A pesar de que el Ministerio de Medio Ambiente, en sus catálogos de especies amenazadas la califica como  una especie  «rara» en España y con solo dos puntos con colonias estables, el Delta del Ebro y la Albufera de Valencia, los ornitólogos granadinos han realizado citas de charrán patinegro en la provincia desde hace  años, lo que no es suficiente para considerar que haya colonias estables, pero indican que se han avistado en todas las épocas, especialmente como invernantes y otros de paso en sus migraciones. Pero también se han visto ejemplares no reproductores en temporada de cría, según los autores del trabajo ‘Aves acuáticas de la provincia de Granada’. Aún no se ha constatado que la costa andaluza oriental sea un territorio donde los charranes se hayan decidido a nidificar. En las marismas del Guadalquivir sí existen colonias estables, aunque parece ser que allí tampoco crían.

Esta especie está incluida en la ‘Red List’ de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), la lista roja de la fauna amenazada a nivel internacional, aunque su grado de peligro está a la espera de resvisión de datos. Los censos indican que aunque sus poblaciones pueden estar en recesión debido a la destrucción y contaminación de sus hábitats, aún no ha sufrido una pérdida de más del 30%. Curiosamente, en la península Ibérica la presencia de Thalasseus sandvicensis es cada vez mayor y parece ser que se encuentra en progresión. De hecho, Medio Ambiente, la considera «no amenazada».

Gaviotas contra charranes
En las playas de La Rábita y La Mamola, los Charranes, sobre todo en otoño, son ya parte inherente al paisaje marino, pero quien les observen durante unos días podrá comprobar que mantienen serias disputas con gaviotas de varias especies, sobre todo patiamarillas y sombrías, que pugnan por ocupar las boyas como posaderos. De hecho, en ocasiones, por su mayor tamaño y agresividad, logran echar a los charranes que tienen que conformarse con mantenerse sobre el agua o marcharse a las rocas próximas. El aumento de gaviotas en una zona es una de las causas para el descenso en la presencia de golondrinas de mar.


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Reportaje publicado en IDEAL 
el 3 de noviembre de 2012 (texto completo)

Charrán patinegro:_ Su nombre científico es Thalasseus sandvicensis. Proceden de las costas británicas, Países Bajos, Alemania y Francia. En España, nidifican en el Delta del Ebro y la Albufera de Valencia.

En Granada:_ Son habituales en otoño e invierno en las playas del litoral oriental, especialmente en La Mamola, La Rábita, El Pozuelo y también en Adra (Almería).

En el mar. Los charranes patinegros permanecen casi todo el día, incluso parte de la noche, sobre las boyas que les sirven de oteaderos y flotando sobre el agua, a decenas de metros de la playa. Los ejemplares de la imagen fueron fotografiados en aguas de La Rábita (Granada)