Los estudios del Centro de Investigación
Atmosférica de Estados Unidos sobre el cambio climático no
dejan lugar a dudas, si no se detienen las emisiones de gases de efecto
invernadero, la temperatura del planeta podría aumentar hasta 10
grados a finales de este siglo.
A más corto plazo, según el IPCC
(Panel de Cambio Climático Intergubernamental) la temperatura global
puede llegar a aumentar hasta 6,4ºC para el 2012, lo que provocará
que muchas plagas puedan sobrevivir y migrar hacia zonas que antes eran
demasiado frías.
Pero actualmente, las subidas de temperaturas
ya están dejando su huella en nuestro planeta y concretamente en
nuestro país. Los equipos científicos y profesionales de
Rentokil han comprobado la migración de plagas alrededor del planeta,
lo que ha aumentado el riesgo y el brote de enfermedades mortales en todo
el mundo.
Para estos profesionales, brotes de enfermedades
como el cólera, el dengue o la fiebre amarilla en lugares donde
anteriormente no se producían pueden estar motivados por el aumento
de temperaturas. Un claro ejemplo es el Reino Unido, donde se han encontrado
brotes de una cepa poco agresiva de la malaria en zonas muy localizadas
que se desarrollan durante cuatro meses al año. También la
OMS (Organización Mundial de la Salud) revela que se ha descubierto
un raro brote de ébola en África y se cree que es debido
al cambio climático.
Esto se debe a que el cambio en las temperaturas
afecta a la tasa de reproducción de ciertos tipos de plagas como
el mosquito tigre, las termitas o las cucarachas, entre otros. También
el aumento en viajes, transporte de ganado o alimentos hace que aumenten
otras plagas como los chinches o los mosquitos.
En España, el aumento de inundaciones en
algunas zonas provoca el incremento de enfermedades que se transmiten por
el agua y el crecimiento de hongos, Por otro lado, los largos períodos
de sequía, que se producen en otras zonas, hace que aumenten los
brotes de langostas y "moscas blancas". Como a esto además se le
suma la tendencia de inviernos cada vez más suaves, disminuye la
tasa de mortalidad de algunos insectos, y hace que aumenten en el siguiente
verano. Esta hipótesis también se aplica al crecimiento de
la población de roedores.
Algunos ejemplos sobre como el cambio climático
afecta a estas especies son:
1.
Mosquito Tigre: Es una de las especies animales que ha experimentado
expansión más rápida durante las dos últimas
décadas. Es un mosquito nativo de Asia, que se caracteriza por que
tiene un comportamiento muy agresivo y puede trasmitir virus peligrosos
como el dengue o la encefalitis de Lacrosse. Las invasiones de este mosquito
en nuevas áreas comenzaron con el transporte de neumáticos
usados que contenían larvas. Precipitaciones anuales de 500 mm o
más son suficientes para proporcionar a este insecto hábitat
de cría. El mosquito tigre se puede localizar ahora en el sur y
el centro de Europa, el sur de África y los EE.UU. En España
se ha detectado su presencia en Cataluña y algunas zonas de Alicante.
Según estudios de la OMS, de seguir esta
rápida colonización por todo el planeta, en el año
2085 más de la mitad de los habitantes del planeta estarían
en riesgo de contraer dengue.
Efectos de las termitas
2. Termitas: La mayoría de ellas
se alimentan de materia vegetal muerta, pero un 10% de estas especies son
responsables de producir daños estructurales en edificios y en plantaciones
forestales. Las elevadas temperaturas están permitiendo la expansión
hacia el norte de las termitas, convirtiendo lo que antes eran ataques
aislados provocados por maderas importadas en poblaciones estables. En
Francia, propietarios de negocios y residentes están obligados por
ley a declarar cualquier infección de termitas como una medida del
gobierno para reducir dichos ataques.
En España no nos libramos de ellas, algunos
edificios del Patrimonio Nacional han sido victimas de las termitas como
el monasterio de El Escorial, la Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba,
la catedral de Santiago de Compostela o el Palacio de la Magdalena en Santander,
e incluso pueblos enteros, como Villanueva de Córdoba, han sufrido
esta plaga con el aumento de las temperaturas. Detectarlas y evitar su
expansión suele ser bastante difícil por lo que es fundamental
contar con empresas expertas y el apoyo de instituciones y vecinos.


Cucaracha americana, oriental y germánica
3. Cucarachas: Con temperaturas por encima
de los 20ºC la tasa de reproducción de las cucarachas se dobla
por cada 5ºC de aumento de temperatura. Esto significa que el calentamiento
global aumenta la tasa a la que esta plaga se multiplica y favorece la
colonización de nuevas áreas. Con temperaturas elevadas,
generalmente por encima de los 30ºC, algunas especies de cucarachas
pueden volar, lo que les proporciona mejores oportunidades para penetrar
dentro de los edificios en su búsqueda de nuevos lugares que colonizar.
En nuestro país han aumentado las cucarachas
americanas, especialmente en la zona sur, e incluso centro de la península,
donde los inviernos son más cálidos y les permite sobrevivir
y reproducirse durante más tiempo. Esta especie es más grande,
5cm, más resistente y además puede volar. No solo su presencia
es desagradable, también pueden transmitir enfermedades ya que están
constantemente en contacto con productos en descomposición y pueden
transportar patógenos.
4. Procesionaria del roble: Deposita sus
huevos en las hojas de los robles, y estas hojas son devoradas por sus
orugas. Un estudio de la Organización Holandesa de Investigación
Científica de Junio de 2007 revela que la polilla del roble ha comenzado
a eclosionar sus huevos más tarde para hacerlo coincidir con el
desarrollo de su fuente de alimentación, que son las hojas de los
robles, que han sido afectadas por el cambio climático. Los pelos
venenosos que las orugas tienen en su espalda pueden provocar picores y
salpullidos, dificultades respiratorias y graves reacciones alérgicas
en los humanos. Esta plaga representa un grave problema sanitario ya que
los árboles a los que ataca suelen encontrarse en parques públicos,
jardines y carreteras. Su hábitat natural es la región mediterránea
de Europa, sin embargo en los últimos años se ha extendido
hacia el norte y amenaza al norte de Europa, incluidas las regiones nórdicas
y el Reino Unido.
Nido de procesionaria.
En España, ocurre también algo
similar con la procesionaria del pino, teniendo a su vez repercusiones
no solo sobre los humanos, sino también sobre las aves que viven
se encuentran en el mismo entorno.
Rentokil fue la primera empresa en introducir
biólogos de campo en sus equipos de trabajo, hace más de
30 años, lo que ha permitido a la compañía conocer
de forma exhaustiva y rigurosa como se comportan las plagas, los riesgos
que conllevan y aprender a combatirlas.
La constancia en la prevención es mucho
más importante que las acciones aisladas, y es fundamental que desde
instituciones y organismos públicos se trabaje para implantar en
la sociedad una mayor concienciación ambiental y sanitaria.
Jesús Travesedo,
Director General de Rentokil Pest Control en España
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