El sector papelero español presentó,
en su Asamblea Anual 2005 celebrada en Madrid, la primera Memoria
Sectorial de Sostenibilidad que se publica en España. En ella formula
su visión de la sostenibilidad como la contribución decidida
del papel y las empresas que lo fabrican a la mejora de la calidad de vida
y al desarrollo sostenible mediante la gestión forestal sostenible,
procesos productivos limpios y el reciclado continuo de sus productos.
(Información remitida por Aspapel - abril
2005 / Datos extraídos de la Memoria de Sostenibilidad - más
datos en www.aspapel.es)
Web sobre reciclaje de papel, ASPAPEL, www.tupapelesimportante.com
Madera cultivada para fabricar papel /
Para la fabricación anual de 1.894.000 toneladas de celulosa, el
consumo de madera como materia prima asciende a 5.858.000 m3, procedentes
de plantaciones de especies de crecimiento rápido.
Se trata de árboles de crecimiento rápido
cultivados con tal fin, por lo que lejos de contribuir a la disminución
de la superficie forestal, la industria papelera contribuye a su incremento.
De hecho, gracias a la actividad del sector papelero existen y se mantienen
unas 400.000 hectáreas de bosques de plantaciones.
Contribución al desarrollo rural
Las plantaciones de especies de crecimiento rápido
generan empleo no solo directa (repoblación y selvicultura) sino
también indirectamente (maquinaria, transportes, talleres...) y
favorecen el desarrollo rural, especialmente en áreas deprimidas,
mejorando las economías locales y su contribución al PIB.
En España hay 430.843 hectáreas
de pino insigne y 519.630 hectáreas de eucalipto -que suponen el
2,8% y el 3,4% de la superficie arbolada total. De esa superficie cercana
al millón de hectáreas, unas 400.000 hectáreas se
utilizan para atender al consumo del sector papel.
Eficientes sumideros de CO2
Las especies de crecimiento rápido (eucalipto,
pino radiata y chopo) tienen una productividad muy alta: ocupan solo el
6,7% de la superficie forestal arbolada y proporcionan el 57% de los aprovechamientos
anuales de madera para todos los usos.
Como grandes productores de madera, las plantaciones
forestales de especies de crecimiento rápido son eficientes sumideros
de CO2. La capacidad de fijación de la superficie forestal posibilitada
por la actividad del sector papelero supone una fijación anual equivalente
a 7,5 millones de toneladas de CO2.
Certificación forestal
ASPAPEL apoya la certificación forestal,
que garantiza que la madera de la que se ha obtenido la fibra de celulosa
con la que se fabrica el papel procede de árboles gestionados sosteniblemente.
En España hay 405.000 hectáreas
con certificación forestal (315.800 hectáreas certificadas
por el sistema PEFC y 89.200 hectáreas certificadas por el sistema
FSC). Y son actualmente 59 las cadenas de custodia certificadas (35 certificadas
por el sistema FSC y 24 certificadas por el sistema PEFC). De ellas, 6
corresponden al sector papelero, lo que supone el 10% del total de cadenas
de custodia.
Combustibles limpios y renovables
El sector papelero utiliza un 91% de combustibles
limpios como el gas natural (62%) o renovables como la biomasa residual
del proceso de fabricación (29%). La potencia de cogeneración
con biomasa del sector supone el 42% del total de la generación
eléctrica con biomasa de España.
Cogeneración
La cogeneración ahorra energía
primaria, elimina pérdidas en la red y reduce las emisiones y en
particular las de gases de efecto invernadero, tal y como ha reconocido
la propia UE con la Directiva 2004/8/CE relativa al fomento de la cogeneración.
El sector dispone de una potencia eléctrica
instalada en cogeneración de 1.020 Mwe y es capaz de abastecer a
una población de 1,5 millones de habitantes (todo el área
metropolitana de Sevilla o Valencia).
En 2003, el sector papel produjo mediante cogeneración
el 2,5% de la electricidad generada en España. Y es líder,
con un 18% de la cogeneración nacional.
Emisiones atmosféricas
El importante crecimiento de la cogeneración
en el sector, supone un aumento de la producción de energía,
que se refleja especialmente en las emisiones de CO2 y NOx del sector.
Sin embargo, en el cómputo global la reducción de emisiones
resulta evidente, dado que la energía ahora cogenerada se produce
con sistemas muy eficientes, que permiten un importante ahorro de energía
primaria con la consiguiente disminución de las emisiones.
Residuos
Solo una mínima fracción de los
residuos generados por la industria papelera son peligrosos, siendo éstos
del tipo que genera el común de las industrias: bombillas, aceites,
envases usados...
La mayor parte de los residuos del sector se
producen en el reciclaje del papel recuperado, que llega a las fábricas
papeleras mezclado con una serie de materiales impropios: plásticos,
bolsas, grapas, arenas, orgánicos, etc. Dichos materiales son rechazados
en el proceso de reciclaje, generándose entre un 10% y un 35% de
residuos no peligrosos: el residuo del reciclaje, que es de 800.000 toneladas
al año.
La industria papelera trabaja en la gestión
de sus residuos, buscando nuevas vías de reducción o valorización,
como ocurre con los utilizados como compost o con los residuos del destintado
que son reciclados, por ejemplo, en la fabricación de ladrillos.
El aprovechamiento energético de los residuos de la industria papelera
tiene el potencial de mejorar la estructura de combustibles del sector
hasta en un 20%.
El sector ha puesto en marcha un proyecto de
I+D para poner a punto y demostrar la viabilidad de una serie de tecnologías
de valorización, coordinado por el Instituto Papelero Español
(IPE), con el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales
y Tecnológicas (CIEMAT) como socio tecnológico.
Agua y vertidos
La producción de papel requiere un importante
volumen de agua, que en un 95% tras su uso -que no consumo- se devuelve
depurado.
La utilización total de agua se ha reducido
en casi un 40% desde 1990 y el vertido unitario ha disminuido en un 40%
para la celulosa y en un 70% para el papel.
Desde 1990, la demanda química de oxígeno
(DQO) de los efluentes del sector por tonelada producida se ha reducido
en un 36% para el papel y en un 55% para la celulosa. Los sólidos
en suspensión por tonelada han disminuido en un 58% para la celulosa
y en un 89% para el papel. También los compuestos orgánicos
halogenados (AOX) presentes en los efluentes producidos por la fabricación
de celulosa blanqueada, se han reducido en un 62% con la producción
de celulosa libre de cloro elemental.
Actualmente en España la práctica
totalidad (96%) de la producción de celulosa blanqueada es ECF (Elemental
Chlorine Free -Libre de Cloro Elemental)o TCF (Totally Chlorine Free -
Totalmente Libre de Cloro).
Sistemas de Gestión Medioambiental
Actualmente son 25 las fábricas de celulosa
y papel que cuentan con Sistema de Gestión Medioambiental certificado
por tercera parte independiente. El 55% de la producción total del
sector en España está gestionado bajo un Sistema de Gestión
Medioambiental (ISO o EMAS).
Para impulsar dicho proceso, el sector puso en
marcha en 2001 el Proyecto SGM Papel.
Tasa de reciclaje
La industria papelera española garantiza
el reciclaje de todo el papel que se recupera en España y promociona
activamente la recogida selectiva de papel y cartón. Esta garantía
de reciclaje de todo el papel recuperado de forma selectiva hace que la
tasa de reciclaje se sitúe en el 61,6%, muy por encima de la media
europea. El sector recicla anualmente no solo los 3,6 millones de toneladas
de papel que se recuperan en España, sino también cerca de
un millón de toneladas de papel de otros países.
Tasa de recogida
En España se recuperan para su reciclaje
por las distintas vías (recogida industrial, recogida selectiva
y recogidas especiales) el 50,5% del consumo total de papel).
Este porcentaje de recuperación de papel
usado nos sitúa cerca de la media de la Unión Europea (58%),
pero lejos de países como Alemania (74%) o Finlandia (73%).
El importante crecimiento de la recuperación
registrado en los últimos años se ha ralentizado y el incremento
de apenas un 1% en el 2003 viene a confirmar el estancamiento y la necesidad
de dar un nuevo impulso a la recogida selectiva de papel y cartón.
Consumo de papel y calidad de vida
El consumo de papel está íntimamente
ligado a la actividad económica de un país, dado que en el
comercio, transporte y promoción de ventas de todo tipo de mercancías
el papel resulta insustituible bajo la forma de envases, embalajes, expositores,
periódicos, revistas, catálogos...
También el nivel cultural de la población
tiene un claro reflejo en el consumo de papel, estrechamente vinculado
al nivel de estudios, a la lectura de prensa, al consumo cultural, al nivel
sanitario, a los hábitos de higiene...
Los países más desarrollados, aquellos
que disfrutan de un mayor PIB per cápita, son también los
que tienen un mayor consumo de papel por habitante en la actualidad, como
Estados Unidos (314 kg/habitante año), Canadá (244
kg/habitante año), Alemania (228 kg/habitante año) o Japón
(241 kg/habitante año). En España, el consumo de papel per
cápita (170 kg/habitante año) se está aproximando
al de los países europeos más desarrollados en paralelo al
proceso de convergencia económica.
El papel que usamos en un día
Papel higiénico
Rollo de cocina
Sobre del café
Mantel
Caja de cereales
Caja de bollitos
Servilleta
Papel para limpiar las gafas
Dinero que usaremos a lo largo del día
Pañuelos de papel
Periódico
Planos del metro, autobús.
Billete del transporte
Folleto que nos dan por la calle
Mapas y callejeros
Tickets del aparcamiento
Multas
Foto de la familia en un marco sobre la mesa
Revistas técnicas de consulta
Agendas
Informe que te presentan
Modelos de impresos oficiales
Faxes que recibimos
Papel usado en las impresoras
Toallitas de papel
Carta del menú
Nota de la comanda
Mantel de la mesa de la comida
Servilleta
Billete del transporte
Recibos de los comercios
Caja del medicamento
Prospecto del medicamento
Billetes de lotería, quiniela, bonoloto,
etc. Correspondencia que recibimos en casa
Libros de lectura
Instrucciones de uso de los productos
Notas del colegio
Guía telefónica
Cajas donde se guardan infinidad de objetos
Envoltorios, cajas y etiquetas
de productos que compramos
Receta del médico
Carteles publicitarios
Etiqueta de la botella de vino
Azucarillo del café
Cigarrillo
Cuenta del restaurante Carta que recibes en la
empresa
Tarjetas de visita
Informe recibido por correo electrónico
que se imprime
Libros usados en el trabajo
Sobres de las cartas
Hojas para tomar notas
Resguardo del pago con tarjeta
Resguardo del cajero automático
Fuente: Análisis IDOM
Filtros de los coches (aire, antipolen)
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