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GARANTIZAR LA SEGURIDAD RADIOACTIVA A LARGO PLAZO 
PARARRAYOS RADIOACTIVOS EN ESPAÑA
CHERNOBIL. ULTIMA VISITA  ANTES DE SU EJECUCION, reportaje 
CHERNOBIL, EL CIERRE, SU HISTORIA, consecuencias, informe
SEGURIDAD NUCLEAR: LAS CENTRALES ESPAÑOLAS A SALVO DEL SINDROME DE CHERNOBIL
BARRERAS DE SEGURIDAD DE UNA CENTRAL NUCLEAR
RUSIA ACEPTA GUARDAR LOS RESIDUOS NUCLEARES DE OTROS PAISES

Residuos nucleares

Esquema de almacenaje de residuos de El Cabril
1.- Capa filtrante
2.- Escollera
3.- Arena y grava
4.- Arcilla, impermeable
5.- Cobertura
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El Cabril : cementerio nuclear
El único cementerio nuclear español, acondicionado para materiales de baja y media actividad (con una vida máxima de 300 años) esta situado en el término municipal de Hornachuelos, a 80 kilómetros de Córdoba en línea recta, en pleno corazón de Sierra Morena, El Cabril almacenaba a comienzos de este año 16.279 metros cúbicos de basura (el 28% de su capacidad). Alrededor de las instalaciones, que ocupan 15 hectáreas de monte habitadas por ciervos, buitres y conejos, funcionan 36 puntos de control del aire, el agua y la vegetación. Enresa (Empresa Nacional de Residuos Radiactivos) asegura que no se emite nada al exterior y que no existe más radiactividad que la natural -el origen del complejo está en una mina de uranio ya agotada-. El Cabril se compone de oficinas, laboratorios, instalaciones para recibir y acondicionar los residuos, una incineradora, celdas de almacenamiento, una piscina de agua y un depósito ciego para potenciales filtraciones.
Mapa de instalaciones nucleares
1.- Central de Garoña-Burgos
2.- Central de Trillo - Guadalajara
3.- Central de Zorita - Guadalajara
4 y 5 .- Centrales de Asco I y Asco II - Tarragona
6.- Central de Cofrentes - Valencia
1.- Fábrica de combustibles (Juzbago)
2.- Fábrica de concentrados de uranio - Salamanca
3.- almacen de residuos - El Cabril
Todos los días llega un camión procedente de alguno de los nueve reactores nucleares españoles (producen el 33% de la electricidad de este país). Y cada semana arriban dos camionetas cargadas con material contaminado de unos 600 hospitales y centros de investigación. En total, suman 2.000 toneladas anuales, que, en el futuro, serán cubiertas por dos metros de tierra tachonada de árboles. Es un tratamiento copiado de Francia. El Cabril, construido en 1992, simboliza una estrategia de hechos consumados practicada por los diferentes gobiernos centrales. Los ecologistas advierten que la estructura geológica y la historia sísmica de la sierra de Hornachuelos no son tan idóneas como afirman las autoridades. Y, en 1996, el Tribunal Superior de Madrid declaró que allí se habían almacenado desechos de las centrales nucleares sin tener la licencia necesaria, como denunció Aedenat. Bidón fichado Las actuales instalaciones de El Cabril reemplazaron hace siete años a unos pabellones donde se apilaban los bidones radiactivos. Con anterioridad, se amontonaban en la vieja mina de uranio. Ahora, Enresa los ficha minuciosamente y los guarda luego en unos cubos de hormigón. El contenido es, básicamente, de dos tipos. Por un lado, están los bidones de las centrales nucleares -el 90% del total-, acondicionados con un tercio de material radiactivo y dos tercios de cemento. Otros residuos -generados por hospitales y otras instalaciones- han de ser incinerados o compactados en El Cabril antes de introducirlos en los cubos. Cuando éstos quedan repletos, se rellenan de mortero a través de unos orificios de la parte superior. A continuación, varios camiones los transportan hasta unas grandes celdas de hormigón, con paredes de 0,5 metros de espesor. Esas celdas -28 en total- se alinean en dos plataformas surcadas por sendos pasillos interiores. Los camiones se detienen a la entrada de los mismos y depositan su carga mediante un sistema de grúas colgadas de unos techos móviles que se desplazan por encima de las celdas. Las ocho que ya están repletas han sido selladas con una cubierta de hormigón. Cuando las plataformas queden completas, el conjunto se recubrirá con una capa de materiales impermeables, de dos metros de grosor. El resultado final -hacia la segunda década del siglo XXI- serán dos colinas, sobre las que se plantará vegetación. Bajo esta idílica apariencia natural, cada estructura conserva un orificio conectado a una tubería que desemboca en un recipiente de cristal. Se trata de detectar visualmente posibles filtraciones, que serían desviadas a un depósito subterráneo. Greenpeace advierte que esa medida de prevención demuestra, que el riesgo de filtración es algo más que una teoría. Y recuerda que la dosis de superficie emitida por un bidón como los enviados a El Cabril superaría varias veces el límite anual admisible para un ser humano. Sin embargo, Enresa subraya que las operaciones están automatizadas, lo que somete al personal al mínimo riesgo posible. Además, las estructuras de almacenamiento están concebidas para afrontar un terremoto de 7,5 grados y los residuos son recuperables si surgiera un método más seguro. Lo guardado en Sierra Morena tiene una vida de 300 años. Merece la pena detenerse en ello cuando se está desmantelando la central Vandellós I y se habla de descontaminar chatarra para desclasificarla, debido a lo caro que resulta guardarla. O cuando se alude a un nuevo cementerio temporal para el combustible gastado de las centrales y los residuos de alta actividad, que ya desbordan la capacidad de la de Trillo y lo harán en las demás a partir del 2013. Con una actividad de miles de años, no se sabe si es mejor enterrarlos a gran profundidad o transmutarlos en residuos de baja y media actividad. El Gobierno ha utilizado este dilema para aplazar la decisión definitiva hasta el 2010. Pero ya conocemos la basura global que generará nuestra industria nuclear: 6.750 toneladas de combustible gastado (en 1998 eran 2.249) y 193.600 metros cúbicos de residuos de media y baja actividad (25.435). Mantener a raya estos isótopos que le sobran al sector eléctrico costará 1,6 billones, con una repercusión del 0,8% en la factura de la luz. 
Residuos andaluces
En Andalucía hay 78 instalaciones de usos médicos, industriales y de investigación que producen 8.000 litros de residuos radiactivos al año.
El responsable de comunicación de Enresa ha declarado que en España, al igual que en el resto de los países industrializados se utiliza la energía nuclear para diferentes aplicaciones, la medicina, la industria, la investigación y la generación de electricidad, son algunos de los usos más importantes. "En España, el 33 por ciento de la electricidad que consumimos en nuestros hogares e industrias están generadas en centrales nucleares. Estas aplicaciones de la energía nuclear conllevan la producción de residuos radioativos"
En todo el territorio español existen un total de 600 instalaciones radioactivas y 9 centrales nucleares que generan electricidad.En Andalucía no existen centrales nucleares. 
La producción total española anual de residuos radioactivos es de unas 1.800 toneladas de tipo de baja y media actividad y 170 toneladas de combustible gastado de las centrales nucleares. "Este volumen supone tan sólo la mitad de la milésima parte de todos los resíduos industriales tóxicos y peligrosos que se producen anualmente en España"
Los transportes nucleares que se realizan en España consisten basicamente en:
- los envíos de residuos radiactivos de baja y media actividad, procedentes de las instalaciones nucleares y radiactivas, hasta el almacenamiento de El Cabril (Cordoba),
- la recepción desde paises que enriquecen óxido de uranio para la fábrica de Juzbado,
- y desde aquí a las centrales nucleares que lo demandan, tanto españolas como extranjeras.
Cada año se hacen alrededor de 150 transportes de sustancias nucleares, todos ellos de acuerdo a la legislación vigente.
Fuente:Bornet (Europa press) e Ideal, Enresa
GARANTIZAR LA SEGURIDAD RADIOACTIVA A LARGO PLAZO 

Córdoba, 15 mar (EFE).- El problema de los residuos radiactivos es garantizar la protección radiológica de la población a largo plazo, hasta el punto de que "si una persona excavara en un almacenamiento bajo tierra de estos residuos no recibiera una dosis superior a la que está expuesta por vivir en este planeta". Así lo explicó a Efe el presidente del Comité Internacional de Protección Radiológica, Roger H. Clarke, quien participa en la Conferencia Internacional Sobre Seguridad en la Gestión de Residuos Radiactivos, que reúne en Córdoba a especialistas de todo el mundo. Organizada por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) de las Naciones Unidas, este foro aborda los principales problemas técnicos que presenta el tratamiento y gestión de la basura radiactiva, tanto de las centrales que generan energía nuclear, como en la investigación y en la sanidad. Clarke indicó que "la idea básica es que el público no esté expuesto a radiaciones severas, nunca superiores a la décima parte de la que existe en la naturaleza". Para ello, este organismo ha elaborado "recomendaciones útiles, hasta ahora adoptadas por la mayoría de las instancias internacionales e internacionales" para el diseño de las instalaciones de gestión de residuos de centrales nucleares, aunque también está preocupada en reducir el margen de exposición en el área sanitaria. El comité utiliza el nivel radiactivo de la naturaleza como base para sus recomendaciones, agregó Clarke, aunque matizó que hay gobiernos que exigen todavía más medidas de seguridad que las recomendadas por estos expertos. Mostró su satisfacción porque las ideas de este comité están teniendo mucho éxito en esta conferencia, que se inauguró el lunes, y que se enmarca en la búsqueda de soluciones globales para conseguir unos mínimos requisitos de seguridad en todos los países. Para el máximo responsable de este organismo internacional, el gran problema es cómo proteger a la población a largo plazo y a las generaciones futuras, ya que, por ejemplo los residuos de alta actividad tienen que aislarse durante miles de años. El gran reto es, a su juicio, que la industria, los científicos y los gobiernos "entendamos" las preocupaciones de la población y "aprendamos a explicar" la situación. Insistió en la idea de que "la gente no debe ser educada, sino nosotros", pues "el temor nace del miedo a un accidente, porque el público no está preocupado por la radiación que recibe, por ejemplo, cuando viaja Madrid-Los Angeles, o cuando está en tratamiento médico".
RUSIA ACEPTA GUARDAR LOS RESIDUOS NUCLEARES DE OTROS PAISES

Por Juan Antonio Sanz
Moscú, 21 dic (EFE).- La Duma o cámara baja del Parlamento ruso aprobó hoy una reforma legal para almacenar residuos nucleares de otros países en Rusia, que se convertirá en el basurero atómico mundial, según denunciaron organizaciones ecologistas.
Los ecologistas acusaron a las autoridades rusas de "empeñar" la salud de varias generaciones de rusos a cambio de un dinero que tendrá también un oscuro destino.
Pero el ministro de Energía Atómica, Evgueni Adámov, ofreció su cuello "a la horca" en caso de que la ley tenga efectos negativos para la población del país.
Las enmiendas a la Ley Federal sobre Conservación del Medio Ambiente fueron aprobadas en primera lectura por 320 diputados a favor, 30 en contra y 8 abstenciones.
Estos cambios permitirán la llegada de combustible nuclear usado de al menos 14 países y durante 50 años, que será procesado en Rusia y sus deshechos permanecerán en este territorio.
Entre los países que enviarán residuos se encuentran Alemania, Suiza, Corea del Sur, Japón, Taiwán y España.
Sin las enmiendas, la ley obligaba a devolver a los países originarios la basura nuclear producida del procesado del combustible adquirido o almacenado en Rusia.
En Rusia sólo hay una planta nuclear capaz de procesar este combustible nuclear, el del complejo de Mayak, cerca de Cheliabinsk, en los Urales.
Esta región tiene el terrible honor de ser uno de los lugares más contaminados de todo el planeta, con la marca de tres graves accidentes nucleares "reconocidos" en 1947, 1957 y 1967.
El de 1957 fue el más grave y obligó a la evacuación de varias aldeas, pero cientos de personas se quedaron por falta de medios para instalarse en otro lugar.
En análisis realizados hace tres días en tres aldeas de la región de Cheliabinsk, la organización ecologista Greenpeace detectó niveles de radiación cinco veces superiores al máximo permitido.
En el lecho del río Techa, donde acaban parte de los vertidos contaminantes de la zona, ese nivel superó la norma 600 veces.
Pero, según prevé la ley enmendada, los dineros obtenidos de la importación del material altamente radiactivo servirán para la recuperación ecológica del país.
El ministro Evgueni Adámov dijo que con los cambios introducidos en la ley Rusia puede recibir cerca de 21.000 millones de dólares y el país puede avanzar en su camino hacia el mercado mundial de procesamiento de combustible nuclear.
Organizaciones ecologistas rusas y extranjeras calificaron esta postura como ridícula y plantearon sus dudas de que los países que dejen en Rusia su basura nuclear la retiren dentro de medio siglo.
"Minatom (como se conoce al ministerio) pretende convertir Rusia en un vertedero nuclear", acusó la organización ecologista noruega "Bellona", uno de los grupos más activos en la denuncia de las violaciones medioambientales en este país vecino.
Los ecologistas señalaron que el procesamiento de combustible atómico produce plutonio y uranio enriquecido, elementos que le sobran a Rusia de su desmantelamiento del arsenal nuclear.
Y manifestaron sus sospechas de que con este exceso de material nuclear Moscú pretende alimentar muchas más centrales nucleares de las 29 previstas hasta el año 2030 y no mejorar el medio ambiente como afirma el ministro.
"Minatom consigue el dinero y las generaciones futuras de rusos se quedan con la contaminación radiactiva", señaló Bellona.
Greenpeace ha enviado a la Duma varias cartas en las que se recogen los testimonios de algunos de los afectados por los efectos de la radiación y los escapes ocurridos cerca del complejo de Mayak.
"Yo, Faisulin Zainullovich, nací inválido. Ahora tengo 16 años. Como todos los chicos voy a la escuela, pero tengo mucha vergüenza de estar allí porque los niños, desde el más pequeño, al mayor, se burlan de mí", explica la carta de un muchacho afectado.
El chico señala que en su aldea cada semana entierran a alguien que ha fallecido a causa de los efectos de la contaminación nuclear y ruega que no se aprueben los cambios en la ley.
"No quiero tener hijos que sean como yo", escribe.
Los ecologistas rusos sufrieron el primer revés en esta batalla hoy perdida el pasado 29 de noviembre, cuando la Comisión Electoral Central desestimó la celebración de un referéndum para rechazar las enmiendas, que apoyaban con casi dos millones y medio de firmas.
Se requería un mínimo de dos millones de firmas para la convocatoria del plebiscito, pero la Comisión Electoral reconoció como legales sólo 1.873.216 signaturas.
La organización ecologista Greenpeace indicó a EFE que numerosos grupos conservacionistas están apelando en tribunales locales la invalidación de miles de las firmas.
El referéndum exigido por los ecologistas rusos pedía también que el Estado garantizara organismos independientes de protección ambiental.
Una de las primeras decisiones del presidente ruso, Vladímir Putin, tras jurar su cargo en mayo pasado fue la eliminación del Comité del Estado para el Medio Ambiente, que cumplía funciones ministeriales en materia de protección medioambiental.
Esta decisión "nos aleja un paso más del mundo civilizado", dijeron entonces los conservacionistas, colectivo que engrosó pronto la lista negra del Kremlin, que llegó a acusarles de ser la quinta columna del espionaje occidental en Rusia.
enlaces 
cementerios nucleares (Aedenat) http://www.pangea.org/~spie/aedenat/energia/nuclear-001.html
foro nuclear http://www.foronuclear.org/389.htm 

CSN http://www.csn.es/csn/instalaciones/instalaciones_b.html
ARGENTINA-DENUNCIAN QUE ARGENTINA PUEDE SER EL BASURERO NUCLEAR DEL MUNDO

Buenos Aires,  (EFE).- Una organización ecologista argentina denunció hoy que Argentina corre el riesgo de convertirse en "el basurero nuclear del mundo" debido a la entrada de desechos radiactivos "hábilmente disfrazados de combustible agotado".
Según la Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM), un estudio de la multinacional Pangea señala a Australia y Argentina , como los países más aptos para albergar un depósito internacional de residuos de alta radiactividad.
Este grupo con sede en Redmont (EEUU), liderado por Golder Associates de Canada y con inversores británicos y suizos, "estuvo investigando en Argentina su potencialidad" para alojar el basurero nuclear, debido a la oposición que el proyecto ha encontrado en Australia, el primer país de la lista, señala un comunicado de la FUNAM.
El presidente de la fundación ecologista, Raúl Montenegro, denunció que la licitación ganada recientemente por el Instituto Nacional de Investigaciones Aplicadas (INVAP) para construir un reactor nuclear para Australia lleva aparejada "la entrada en Argentina de combustible nuclear agotado".
La Comisión Nacional de Energía Atómica "promueve además la importación de combustible nuclear agotado, altamente radiactivo, desde Brasil" en virtud de un proyecto denominado Ciclo Tándem.
Montenegro consideró que "si el contrato (del INVAP con Australia) prospera, el artículo 41 de la Constitución sería violado con la bendición del Estado o la Justicia y quedarían las puertas abiertas para que también introduzcan residuos radiactivos procedentes del Brasil".
"Pero, lo que es peor aún, posibilitaría la entrada de residuos radiactivos de todo el mundo, disfrazados por Pangea de combustible nuclear agotado", precisó .
FUNAM insistió en que "lo que quiere traerse de Australia no es materia prima sino residuo radiactivo", lo que está expresamente prohibido por la Constitución argentina.
A comienzos de este mes, la organización ecologista Greenpeace denunció también que Argentina se convertirá en "importador de residuos nucleares" australianos debido al acuerdo del INVAP.
INVAP ganó en junio pasado una licitación internacional para la venta de un reactor nuclear de investigación que el gobierno australiano prevé instalar en la localidad de Lucas Heigths, en las afueras de Sydney.
Greenpeace subrayó que "según consta en los requisitos del contrato" INVAP "debe garantizar que el combustible gastado (por el reactor) no debe permanecer en Australia de manera indefinida ni temporal, ni tampoco puede ser reconvertido en ese país".
Los residuos que producirá esa planta nuclear "contendrán radio isótopos de altísimo riesgo, como Estroncio 80, Cesio 137 y Plutonio 239", agregó Greenpeace.
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