La flora en invierno no está completamente
paralizada ya que hay un gran número de plantas que florecen en
esta época, algunas por que lo hacen durante todo el año
y otras por que eligen este momento para adquirir su máximo esplendor.
En los cultivos se realizan algunas actividades y se hacen algunas siembras.
El invierno es también un momento ideal para
plantar algunos árboles consolidando sus raices y en primavera comenzarán
a brotar las hojas. Claveles, la vainilla de jardín o algunos jazmines
y margaritas florecen durante todo el año pero hay muchas plantas
que eligen expresamente la época más fria para ofrecer su
aspecto más espléndido.
Desde finales de otoño podemos encontrar crisantemos
y poco a poco irán apareciendo jacintos, narcisos, acacias, hortensias,
brezos, lirios, rosas de noel, flor de pascua, ciruelos de flor, jazmines
de San José, clivias, hierbas de Trinidad y ya casi al final de
la estación las camelias, eucalipto rojo y mimosas. Hay algunas
plantas que aprovechan la retirada de las nieves para florecer como es
el caso del Croccus nevadensis que a veces florece incluso a finales
de enero.
Las violetas se pueden encontrar desde el otoño
hasta bien entrada la primavera, asi como los pensamientos, creciendo en
sitios muy húmedos y poco soleados. Entre enero y febrero los
iris llenarán con sus tonalidades moradas las zonas de monte bajo.
Hacia finales de febrero un manto de nieve rosada cubrirá numerosas
colinas de nuestra geografía. Son los almendros en flor que anuncian
la llegada de la cercana primavera.
Pero no todos los lugares reaccionan igual, depende
de la altitud tanto como de la latitud, asi como de la climatologia del
momento, en las costas andaluzas se pueden ver florecer tanto plantas autóctonas
como exóticas en épocas en las que en zonas más altas
sería imposible por las condiciones metereológicas. En general
a mayor altitud mayor retraso habrá en la floración de las
diferentes plantas.
Si queremos cumplir la tradición de plantar
un árbol, enero es un buen mes, aunque es necesario esperar a que
el suelo no este congelado o demasiado empapado por las lluvias. El invierno
nos da las mejores condiciones para que los árboles desarrollen
sus raices y cuando llegue la primavera se desarrollarán las hojas.
La forma más fácil es comprar en un vivero árboles
con cepellón y transplantarlos. Tendremos que cavar un hoyo lo suficientemente
profundo para que las raices tengan espacio para desarrollarse. La tierra
extraida debe ser mezclada con abono o incluso algunas hojas secas. La
profundidad es importante asi como el que tenga un buen drenaje y finalmente
debemos tener presente la fijación ya que no debe moverse en absoluto.
Las heladas de enero son indicadas para que arraiguen
las siembras de cereales, no desarrollando demasiado su parte aérea.
La recolección de aceituna para almazara alcanza su punto más
alto en enero y una de las labores clásicas es el barbecho en los
secanos. Tradicionalmente en España los ajos se plantan en otoño
e invierno dependiendo de las zonas. De diciembre a enero en las húmedas
y en octubre noviembre en las secas. Enero es un buen mes para plantarlos
a partir de los dientes o bulbillos, no muy profundo y con el pico hacia
arriba. Además hay que proteger las hortalizas del frio y realizar
labores profundas en parcelas destinadas a cultivos de alfalfa, remolacha
y patata. Se vigilan las alcachofas del frío y humedad y se preparan
los semilleros y se puede sembrar manzanilla.