-
Guía de plantas
Guía de mariposas
Guia de especies marinas
TEMAS----------
© Textos-fotos-videos: Merche S. Calle / Juan Enrique Gómez / Waste

-
-
-
-
-
-
-
.
 
Los ojos del bosque
  •  Vigilantes contra incendios forestales
  • Jorge Heredia pasa casi ocho horas diarias a 1.606 metros de altitud sobre el cerro del Corzo en la Sierra de Huétor.
  • Vigilantes contra incendios otean los montes desde observatorios situados sobre los más altos picachos de las sierras andaluzas
  • Su misión es comprobar cualquier pequeña columna de humo en más de 20 kilómetros a la redonda
  • No les está permitido nada que pueda distraerles. Sus elementos de trabajo son prismáticos y una emisora de radio
  • En Andalucía existen 231 casetas, torres y observatorios de incendios

  • Plan Infoca 2008

    Los ojos del bosque
    Por Juan Enrique Gómez / Waste Magazine - Texto y fotos

    Los bosques dependen de ellos. Sin su atenta mirada sobre los puntos más altos de las sierras muchos de los incendios forestales no podrían detectarse a tiempo. Son los vigilantes de los bosques. Durante cinco mes, a casi ocho horas diarias, observan lo que ocurre a su alrededor, a más de veinte kilómetros a la redonda. Cerros, masas boscosas, caminos, cortijos y llanuras están bajo la experta atención de estos especialistas. Nada de lo que se mueve bajo sus observatorios escapa a su atención. De hecho la mayoría de los incendios son detectados gracias a estos vigilantes que viven, en solitario, en lugares realmente inhóspitos.

    Jorge Heredia acude todos los días al cerro del Corzo, a 1.606 metros de altitud en pleno Parque Natural de la Sierra de Huétor. Allí, sobre la cumbre del cerro, una superficie rocosa de alrededor de 40 metros cuadrados, se encuentra una caseta de observación, una estructura circular construida en piedra, acristalada por completo y techada con una cúpula esférica. Le llaman el observatorio. Para llegar hay que recorrer el carril que une Las Mímbres con la Alfaguara, pero después hay que recorrer más de dos kilómetros de caminos. "Aquí, al pico del cerro, sólo se puede subir a pie, por una senda que asciende en zig zag entre las rocas, y sólo te puedes mover dentro del observatorio y en el poco terreno que hay alrededor", dice Jorge, que está considerado como uno de los vigilantes más expertos, con cinco años de experiencia en algunos de los puntos de observación más importantes de la provincia de Granada. "Son siete horas y cuarenta y cinco minutos, ya sea de día o de noche, según el turno que te toque, en las que tienes que estar completamente atento a todo lo que pasa hasta donde alcanza tu vista y tus prismáticos., dice Jorge, que muestra la sobriedad del observatorio, donde no hay nada que pueda distraer la atención, "No podemos tener nada para pasar el rato, ni una revista o un libro, porque tu atención tiene que estar en las sierras". 
    Cualquier pequeña columna de humo puede ser el inicio de un gran incendio. De hecho el último incendio en Sierra Elvira fue detectado por Jorge desde el cerro del Corzo. "Hay que saber mirar. No todo lo que ves tiene que ser un incendio o un problema, pero cuando se trata de un fuego no puedes dejar pasar ni un segundo". Junto a él, en todo momento, hay una emisora de radio conectada con el centro operativo del INFOCA en Puerto Lobo y el centro provincial, situado en la ciudad. Jorge, igual que sus compañeros repartidos por la geografía provincial, se convierte en los ojos del sistema operativo antiincendios. Tras su alerta y los datos que trasmite, se ponen en marcha los retenes y los helicópteros. No puede permitirse el lujo de trasmitir datos erróneos.
    La soledad y las inclemencias meteorológicas, el frío y el calor, son los grandes enemigos de los vigilantes en los observatorios de altura. Hay que tener un temple especial para pasar horas y horas en soledad. "Cuando subo para iniciar el turno me traigo agua de la Venta del Molillo, y si es para la noche se recogen piñas para poder mantener la estufa que tenemos en el interior de la caseta. Y aquí, pues ya ves, siempre a la que salta, pero generalmente las horas pasan lentas". De vez en cuando algún montañero aparece por el camino y saluda al vigilante. "Una conversación de unos minutos y a seguir en la tarea", dice Jorge, que como compaía más habitual tiene a cabras montesas, lagartijas, "de estas hay muchas en esta época" y un lagarto ocelado "que se ha acostumbrado a pasar los ratos sobre las rocas de este lado del observatorio", dice. Jorge tiene que acudir a su trabajo, llueva, truene o haga sol, de día o de noche. El viento sopla con fuerza en lugares como el observatorio de la sierra de Huétor. "Te curtes con el tiempo, pero merece la pena el esfuerzo, porque un incendio es lo que peor que nos puede pasar en las sierras. Hay gente que no se da cuenta de lo importante que es que la naturaleza se mantenga. Sin los montes no vamos a ningún sitio, no hay futuro". Recuerda con pena su paso por la zona del Serrallo, junto a Cenes, donde "lo queman todo".

    El sistema de vigilancia establecido en el Plan INFOCA se basa en la existencia de una red de puestos de observación, ubicados en puntos altos desde donde pueden divisarse amplias áreas forestales y detectar así, por parte de los vigilantes asignados a los mismos, la aparición de posibles incendios en dichas áreas. Estos puestos son torres metálicas en terrenos llanos y casetas cuando existen elementos orográficos elevados.
    Red Bosque. Es la red de vigilancia y detección automática de incendios mediante cámaras de visión infrarroja y cámaras de TV. Esta operación es supervisada desde un centro remoto o Central de Vigilancia enlazada vía radio con los diferentes observatorios. En Granada existen dos puntos de observación en la sierra de Cázulas



    Plan Infoca 2008
    El Plan Infoca 2008 aumenta el uso de nuevas tecnologías para prevenir, extinguir y restaurar incendios forestales 
    Andalucía, 23 de mayo de 2008 
    Con un presupuesto de 183,7 millones de euros, dedicado en un 60% a prevención, sobresale la iniciativa del pastoreo controlado para reducir vegetación

    La aplicación de nuevas tecnologías para prevenir o preparar el ataque al fuego, con programas de inteligencia artificial no utilizados hasta ahora en España en esta tarea, es una de las novedades que incorpora el Plan de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de la Junta, Infoca, en este año 2008. Así lo ha indicado durante su presentación la consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, quien estuvo acompañada por el comisario jefe de la Unidad de la Policía Autonómica, José Manuel Espino, y por el comandante de la Unidad Militar (UME), Carlos Gabari.

    Entre las novedades del Plan INFOCA 2008 sobresale la iniciativa que recurre a una actividad tradicional para la prevención: el pastoreo controlado con ganado para reducir la vegetación y con ello impedir la propagación de incendios. Este año, se amplía esta actuación a todas las provincias aumentando el número de cabezas de ganado hasta 22.205, de superficie forestal a tratar, 2.196 hectáreas, y de pastores, 49.
    Otra de las iniciativas es la nueva regulación de quemas prescritas que la Consejería de Medio Ambiente está preparando y a través de la cual la administración puede instar al ciudadano a intervenir en determinadas zonas para eliminar vegetación y así reducir el riesgo de incendios.

     A los medios tradicionales hay que sumar también las numerosas aplicaciones informáticas y nuevas tecnologías que se han ido incorporando desde que el dispositivo se profesionalizó hace 18 años. Se trata del SIGDIF (Plataforma para el Seguimiento y la Gestión de los Incendios Forestales), que centraliza en una pantalla todas las utilidades técnicas para la gestión de los siniestros, de forma pionera en España, y así acelerar la creación de las estrategias de ataque, la distribución de los medios materiales y humanos atendiendo a todas las variables que intervienen, o la obtención de los informes relativos a los incendios. Para ello, el SIGDIF usa diferentes bases de datos que permiten conocer aspectos como la disponibilidad de los retenes de extinción, la capacidad y cercanía de los depósitos de agua, el seguimiento de los medios aéreos y de los terrestres, cálculos de tiempos de llegada a los incendios, etc.

    En cuanto a la detección automática de incendios sigue funcionando en toda Andalucía el Sistema Bosque, basado en un sistema de cámaras de visión infrarroja para la detección de humo en un radio de 15 kilómetros. A este sistema habría que añadir las cámaras ópticas que permiten monitorizar un entorno de hasta 20 kilómetros de radio desde el punto de instalación. Estas cámaras se han ubicado este año por primera vez en la provincia de Huelva, Córdoba y Sevilla.
    Otra novedad es el uso por primera vez de pantallas ignífugas, que se estrenarán en la provincia de Málaga, y que a modo de cortafuegos servirán de barrera para evitar la propagación del fuego. Otro instrumento tecnológico de gran utilidad son las imágenes vía satélite, con un enorme valor para prever elementos de riesgo como la climatología o el estrés de la vegetación, e incluso para la cuantificación de los siniestros de cara a la restauración.

    El Infoca dispone este año de un presupuesto total de 183,7 millones de euros, de los cuales, la partida más significativa, 109,9 millones, se centra un año más en las tareas preventivas. El dispositivo se mantiene activo durante todo el año, y actualmente acomete sobre todo tareas preventivas en los montes, si bien, las acciones de extinción se van ampliando a medida que aumenta el riesgo de incendios. Este año volverá a entrar en vigor la Orden que prohíbe realizar barbacoas y quemas agrícolas.

    El Plan dispone este año de más de 4.800 personas de la Consejería y su empresa pública, además de 131 vehículos, de los que 120 son autobombas, 9 unidades de meteorología y transmisiones (UMMT), y 2 unidades de análisis y seguimiento de incendios forestales (UNASIF). En cuanto a la flota aérea, la previsión este año es de 40 aeronaves distribuidas por Andalucía, en lo que respecta a los medios contratados directamente por la Consejería de Medio Ambiente, y los destinados por el Ministerio de Medio Ambiente para la cobertura del territorio andaluz: 28 helicópteros, 4 de gran capacidad, 7 aviones de carga en tierra, 3 aviones de coordinación y 2 aviones anfibio.

    En la actualidad, ya están operativas las tres brigadas de especialistas de extinción (BRICA), de Madroñalejo, Jeres del Marquesado y Cártama, en las provincias de Sevilla, Granada y Málaga respectivamente. La intervención en tareas de extinción ha sido necesaria desde primeros de año para sofocar los 165 siniestros detectados (de los cuales el 77,6% han sido conatos), que han afectado a un total de 225 hectáreas.
    El Plan Infoca cuenta con la labor de la Policía Autonómica, adscrita a la Consejería de Gobernación, la Guardia Civil, a través del Seprona y los propios Agentes de Medio Ambiente, a través de las BIIF (Brigadas de Investigación de Incendios Forestales) que realizan tareas de vigilancia, control, prevención e investigación de incendios forestales. Durante 2007 se pusieron a disposición judicial a un total de 200 personas por delitos relacionados con los incendios forestales.
    En este sentido, sólo en 2007 se han producido 5 sentencias condenatorias por delitos relacionados con este tipo de siniestros, con la presencia como acusación particular de la Consejería, a través de su empresa pública Egmasa.


    Temas relacionados 
    Incendios forestales, temas, datos, videos en Waste

    Copyright © Waste magazine





    .. . . ..
    . . .