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Gripe aviar, las claves de la epidemia
Tras poner contra las cuerdas a las granjas avícolas de Asia y haberse cobrado casi un centenar de víctimas en diez años,  la enfermedad se instala en Europa. Reportaje y datos


Entrevista
Alan Hay, Consejo  Británico de Investigación Médica - Londres
«No sabemos si la causará el H5N1, pero la pandemia será inevitable»
Especies animales de riesgo

Se han identificado 15 especies con riesgo de contraer y propagar la enfermedad en Europa, según la UE, son:
Gansos
Anser albifrons (ansar careto grande)
Anser fabalis (ansar campestre)
Patos

Anas platyrhynchos (Anade azulón)
Anas strepera (Anade friso)
Anas acuta (Anade rabudo)
Anas clypeata (Pato cuchara)
Anas penelope (Silbón europeo)
Anas crecca (Cerceta común)
Anas querquedula (Cerceta carretona)
Aythya ferina  (Porrón europeo) 
Aythya fuligula (Porrón moñudo)



Gaviotas

Chroicocephalus ridibundus = Larus ridibundus (Gaviota reidora)
Larus canus (gaviota cana)
Vanellus vanellus (Avefría europea)
Philomachus pugnax (combatiente)

Andalucía, 16.000 análisis con resultado negativo en gripe aviar
La Junta mantiene la vigilancia en los municipios colindantes con los 
humedales en un radio que abarca entre los 10 y 20 kilómetros

julio 2006.- Los análisis efectuados por la Junta de Andalucía sobre aves de co-rral y silvestres han arrojado un resultado negativo en cuanto a la presencia del virus de la gripe aviar en la comunidad autónoma. Los técnicos de la Administración autonómica han sometido a 16.663 aves a control sin que se haya detectado la presencia de la cepa H5N1, cuyo primer caso acaba de encontrarse en un ave acuática silvestre en el País Vasco. Las aves examinadas corresponden tanto a vivas como a muer-tas. 
El consejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías, quien coordina el operativo del Gobierno andaluz, destacó "el intenso trabajo que ha desplegado la Junta en este periodo, que ha llevado a incrementar los controles ordinarios sobre las aves". Zarrías subrayó "la ausencia de casos con presencia del virus como la mejor noticia que se le puede transmitir a los andaluces". El responsable de Presidencia anunció  que "la Junta de Andalucía seguirá manteniendo el mismo ritmo de trabajo que hasta ahora en cuanto a los análisis".

La Consejería de Agricultura ha acometido 11.363 análisis sobre aves de corral, mientras que Medio Ambiente ha emprendido 5.300 análisis sobre aves silvestres. Los técnicos de Agricultura han recogido más de 3.600 aves que se han encontrado muertas. El Laboratorio de Producción y Sanidad Animal de Córdoba ocupa el papel de referencia para el examen de las muestras. 
La vigilancia de la Junta se extiende a los municipios colindantes a los humedales en un radio de acción que oscila entre los 10 y los 20 kilómetros. Además de estos espacios en un hipotético caso que se detectara del virus de la gripe aviar en un humedal, identificados como zonas de especial riesgo, la horquilla de seguridad abarca desde un primer anillo de 3 kilómetros, identificado como zona de riesgo, hasta un segundo de 10 kilómetros. 
Andalucía dispone de 17 humedales como zonas de riesgo, des-pués de la petición al Gobierno el pasado mes de febrero para la incor-poración al mapa inicial de la Laguna de Fuente de Piedra en Málaga. En Andalucía se prohibió, para evitar un posible contagio entre aves silves-tres y de corral, la crianza de aves al aire libre en los municipios colin-dantes en 10 kilómetros alrededor de los humedales. 
En cuanto a los recursos sanitarios se acordó multiplicar por seis el número de profesionales de la Red Centinela, responsable de hacer un seguimiento de la gripe ordinaria. 128 sanitarios han integrado ese dispositivo durante el periodo de mayor virulencia de la gripe humana. El Laboratorio de Microbiología del Hospital Virgen de las Nieves de Granada ostenta la máxima capacitación tecnológica para la detección del virus. 
La gestión de la gripe aviar en Andalucía descansa desde octubre de 2005 en un Comité Ejecutivo para el Control, Evaluación y Seguimiento de la Gripe Aviar bajo la coordinación del consejero de la Presidencia, e integrado por los respectivos titulares de las consejerías de Agricultura, Medio Ambiente, Salud, y Gobernación. 
Esa composición se reproduce a su vez en un Comité Técnico, que da cabida a los responsables de la Dirección General de Producción Agraria, Dirección General de Gestión del Medio Natural, Dirección General de Salud Pública, y Dirección General de Política Interior. A este órgano se han sumado recientemente,  para garantizar una mayor cooperación a todos los niveles de la Administración, sendos represen-tantes de la Delegación del Gobierno en Andalucía y de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP). 



La gripre se instala en Europa
Por Julián Méndez / IDEAL / info: Ministerio de Sanidad (España)

Marzo 2006.- La gripe aviar sigue su avance imparable. Tras haber puesto contra las cuerdas a las explotaciones avícolas asiáticas y haberse cobrado casi un centenar de vidas, dos países europeos, Francia y Suiza, se han sumado a la lista de afectados. En el país vecino, patos y cisnes salvajes han sido encontrados muertos en las marismas del Rhône. En África, Nigeria y Níger, oponen sus escasos medios al avance del virus en sus granjas. Sólo América y Oceanía escapan, por el momento, a una enfermedad que ha provocado la muerte de 94 personas y que genera numerosas preguntas. Con la ayuda de los especialistas de Neiker (laboratorio de referencia para la detección de la gripe aviar y del mal de las 'vacas locas') estas líneas tratan de ofrecer algunas respuestas.

Pato común y ganso
¿Cuál es el origen del virus gripal aviar?
La influenza aviar ­conocida popularmente como gripe aviar o gripe del pollo­ fue descrita por primera vez en 1878, en Italia, y afectó a gallinas. Los virus responsables de esta enfermedad altamente contagiosa han sido identificados en todo el mundo, primordialmente como focos aislados (en Australia en 1992, 1995 y 1997, en Italia en 1997 y 1998, en los Países Bajos en 2003), aunque también se ha presentado en forma de epidemias: Pensilvania (EE UU) de 1983 a 1985, Pakistán y México en 1994 y 1995.
La enfermedad está provocada, esencialmente, por dos subvirus del tipo A (H5 y H7). Y aunque no se puede dar una fecha precisa para la aparición de H5N1, los primeros focos de la actual epidemia se sitúan en Cantón (China), en 1996. Un año después fue localizado en una granja de aves de Hong Kong, donde, por primera vez, se constató la transmisión del virus al hombre: 18 personas en estrecho contacto con las aves debieron ser tratadas, 6 murieron. Desde 2002 (y tras sufrir diversos cambios después de entrar en contacto con otros virus de la gripe), la estructura del virus H5N1 se ha estabilizado en Asia, ha 'eliminado' a otras cepas, se ha vuelto omnipresente y es el responsable de la actual epidemia.
El agente patógeno volvió a aparecer en febrero de 2003, de nuevo en Hong Kong, donde infectó a dos personas: una de ellas murió a consecuencia de la enfermedad. Entre diciembre de 2003 y enero de 2004, el virus surgió en granjas de Japón y Corea del Sur, pero sobre todo, en Vietnam, Tailandia y China. El H5N1 se ha extendido hacia el Oeste y ya ha llegado a Europa.

¿A qué especies afecta?
La actual epidemia de H5N1 ha afectado sobre todo a anátidas (patos, gansos, cisnes), gallinas y pavos. En teoría, todas las aves, domésticas o salvajes, pueden ser infectadas por el virus de la influenza. Las especies domésticas más sensibles son la gallina, el pavo y, con menos frecuencia, el faisán y la pintada. Entre las aves salvajes, las especies acuáticas son las más expuestas, ya que el virus puede permanecer en el agua (de hecho, los medios húmedos son ideales para su propagación: el virus habita en las vías respiratorias). Las aves terrestres, en principio, estarían menos expuestas. Sin embargo, los científicos han identificado en Rumanía palomas torcazas infectadas, una especie que los expertos consideran poco receptiva.
Hasta el momento, se han descrito también casos en felinos (tigres y gatos) aunque, probablemente, otras especies hayan sufrido infecciones no detectadas por no haber sido investigadas tan a fondo. El animal doméstico más receptivo a infecciones por virus de la influenza A es el cerdo y, algo menos, el caballo. Los mustélidos (como el visón y el hurón), los rumiantes, los carnívoros domésticos (perros y gatos) y, en menor grado, los pinnípedos (focas, otarios y morsas), murciélagos y cetáceos son susceptibles de padecer la gripe aviar.

¿Las aves migratorias son transmisoras del virus?
Sí. La circulación más importante de los virus de la influencia aviar tiene lugar entre las anátidas migratorias. Son capaces de desplazarse a grandes distancias en grupo y han desarrollado mecanismos de resistencia que les permiten sobrevivir infectadas más tiempo e, incluso, no enfermar. La hipótesis de que las aves de criaderos industriales puedan jugar algún papel en la difusión del virus (aunque no pueden descartarse casos puntuales) no es muy sólida, dicen desde Neiker, ya que las líneas seleccionadas para producción son muy sensibles a los virus de alta patogenicidad. Es decir, fallecen antes de poder transmitir la dolencia a otras granjas. Son las personas en contacto con ellas (el virus presenta altas concentraciones en las heces) las que más fácilmente pueden transportar el virus.

¿Hay aves sanas portadoras del virus?
Sí. Se trata de una cuestión fundamental para luchar contra la  enfermedad. Dos científicos, Yi Guan y Robert Webster, publicaron el pasado mes un estudio tras realizar una encuesta virológica entre aves migratorias asiáticas. Tomaron 13.115 pruebas y detectaron 44 fuentes gripales del grupo A. Entre ellas, seis correspondían al tipo H5N1 y fueron identificadas en patos salvajes aparentemente sanos. Al tiempo, estos investigadores han podido comprobar la creciente extensión del virus entre las aves domésticas asiáticas. En un muestreo a 5.000 aves aparentemente sanas adquiridas en diferentes mercados del Sur de China, los científicos hallaron el virus de la gripe aviar en 500.
Está constatado que son las aves migratorias las transmisoras del H5N1. De hecho, algunos de los casos europeos se han detectado en animales aparentemente sanos que fueron abatidos para tomar muestras. De todas formas, el impacto sanitario de la gripe aviar en aves salvajes sería mínimo si la infección no se amplificara de forma brutal por el contagio a explotaciones y mercados de aves domésticas.

¿Qué riesgos hay para el hombre?
En su actual forma, el virus sólo puede transmitirse a los humanos por un contacto próximo con aves:  los 93 fallecimientos registrados en diez años han tenido ese origen. La gripe es una enfermedad respiratoria que se contagia, primordialmente, por la respiración, el estornudo y los aerosoles del aparato respiratorio. Los riesgos para los humanos, subrayan desde Neiker, «son despreciables». Primero, aseguran, porque la posibilidad de coincidir en el espacio y en el tiempo con animales infectados es baja. En el caso de aves salvajes, si están sanas, huirán inmediatamente y ningún humano entrará en contacto con ellas. La excepción podrían ser los cazadores, pero ninguno de los casos humanos de gripe aviar se ha asociado al contagio por aves silvestres. Además, las dosis de virus a las que pueden verse expuestos los humanos con las migratorias es muy inferior a las que se alcanzan con aves domésticas. Los especialistas de Neiker subrayan que las cepas de influenza aviar más patógenas para las aves domésticas son las menos dañinas para el hombre.
La transmisión del virus puede establecerse por contaminación directa (por los excrementos  y las secreciones respiratorias) o indirecta (por exposición a elementos como comida, agua, material o ropa contaminados). En Tailandia los científicos sospechan  que se produjo una transmisión de la enfermedad en el seno de una misma familia, según un artículo publicado en 'New England Journal of Medicine'. La mayoría de los virólogos cree hoy inevitable (a corto, medio o largo plazo) una mutación del virus hasta adquirir una forma 'humanizada', altamente patógena y contagiosa.

¿Cuáles son los métodos de prevención?
El virus H5N1 se destruye con el calor, simplemente cocinando la carne de ave (70 grados). La mayor parte de la población no tiene contacto con aves domésticas. En teoría, al tratarse de una enfermedad respiratoria, el huevo no debería suponer riesgos. Pero, de hecho, podría ser infectado por el virus al entrar en contacto con las heces. Por ello se recomienda no consumirlos crudos y mantener las mismas medidas de cautela que con la salmonella.
¿Qué armas se deben emplear para frenar la epidemia? ¿Vacunación preventiva? ¿Sacrificio?
Los expertos desaconsejan la vacunación generalizada, ya que no se ha detectado la presencia del virus en España y las vacunas podrían enmascararlo. Los costes, aseguran, serían muy superiores a los beneficios. Aún en el caso de que llegase la infección, en Neiker consideran que la vacunación sólo debería aplicarse en el caso de que fallasen las demás medidas. Como ejemplo, el laboratorio vasco de referencia posee un programa informático con el que de, forma instantánea, se obtendrían los datos fundamentales de las granjas y explotaciones más cercanas a un hipotético caso positivo (tanto de aves salvajes como domésticas). Este mapa permite una respuesta inmediata (confinamiento, establecimiento de áreas de seguridad, atención veterinaria) ante una crisis.
La vacuna no protege contra la enfermedad, sólo evita que las aves fallezcan, por lo que podría haber incluso mayor riesgo de difusión del virus, apuntan desde Neiker.  Es improbable que en España sea necesario vacunar, ya que nunca se han dado, aseguran, epidemias graves. No obstante, la vacuna podría servir para proteger a aves de zoo y animales de compañía.
El sacrificio sería la medida ideal para prevenir la difusión del virus por su eficiencia. Se entiende como un «pequeño complemento» a la mortalidad causada por el virus y, en muchos casos, como «una medida humanitaria para evitar sufrimientos a las aves enfermas».

1.400 amenazas de origen animal
La Humanidad está potencialmente expuesta a 1.407 agentes patógenos (virus, helmintos, bacterias, hongos y protozoos) de origen animal. Se estima que el 58% de esos agentes son responsables de enfermedades transmisibles al hombre. Por eso, subrayan desde Neiker, es vital mantener los sistemas de vigilancia animal operativos al 100% siempre. «Esta crisis puede poner de relieve la necesidad de que la sociedad dedique recursos al estudio y vigilancia de la fauna silvestre y, en particular, a la circulación de agentes patógenos fuera de los controles veterinarios que se aplican a las especies domésticas», manifiestan.
Ramón Juste, veterinario del centro, recuerda que el virus del sida parece proceder de los simios, el SARS de las civetas, la tularemia de las liebres, la triquinosis de los jabalíes, los hantavirus de los micromamíferos y que la enfermedad de Lyme se transmite a través de las garrapatas.


Vacuna frente a la gripe aviar H5N1 en humanos 
Hoy por hoy, existe vacuna para las aves, ya que se conoce el subtipo de virus que produce las "epidemias" en aves, pero no para los humanos. El motivo es que esta vacuna no podrá estar disponible hasta que el virus mute y se haga transmisible de persona a persona. Hasta ese momento no se podrá conocer qué tipo de virus es y, por tanto, fabricar esa vacuna. En cualquier caso, la Organización Mundial de la Salud, desde su red de laboratorios de gripe, ha iniciado los procesos para la investigación de una vacuna que proteja a los humanos contra esta cepa de virus gripal H5N1. 

Tratamiento frente a la gripe aviar en humanos 
Hasta que esté disponible la vacuna, la gripe aviar puede afrontarse mediante tratamientos antivirales, que podrían frenar la enfermedad una vez contraída ya que impiden la difusión del virus en el organismo, moderan la agresividad de los síntomas y reducen las complicaciones. Los antivirales tienen también un cierto efecto profiláctico para prevenir el contagio en el entorno de personas ya afectadas por la enfermedad en el caso de que el virus se transmitiera de persona a persona. Hay dos clases de fármacos para el tratamiento de estas infecciones por virus de la gripe. Los inhibidores M2 (amantidina y rimantidina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir). Los datos de la Red Mundial de Vigilancia de Gripe de la OMS indican que el virus H5N1 es susceptible a oseltamivir. Todas las cepas analizadas por el momento han demostrado susceptibilidad in vitro a este fármaco. En el momento actual, la OMS recomienda el oseltamivir como fármaco de elección. 

Síntomas de la enfermedad en humanos 
De las primeras descripciones, se sabe que las principales características clínicas de la gripe aviar en humanos son fiebre de más de 38 grados, dificultad respiratoria, tos y malestar general. La mayoría de los pacientes presentan una linfopenia (disminución de linfocitos) significativa y alteraciones de las enzimas hepáticas. En la radiografía de torax aparecen marcadas alteraciones inespecíficas. El tiempo que transcurre entre la exposición al virus y el comienzo de la enfermedad es de entre dos y ocho días. 

El virus de la gripe aviar no se transmite de persona a persona
Según informa la OMS, hasta el momento no hay evidencia científica de que en el brote actual el virus H5N1 se transmita de persona a persona. En este sentido, no se ha notificado ningún caso de profesionales de la salud que se hayan infectado al tratar a pacientes afectados por este virus. 

De momento, sólo se transmite de ave a humano, y en casos excepcionales 
La única vía de contagio confirmada es de ave a humano. Este contagio se produce por contacto directo con aves infectadas o con superficies u objetos contaminados con sus heces. Por tanto, es necesario un contacto directo, reiterado y próximo con las aves o sus excrementos. Tanto en este brote como en los anteriores, todos los casos han sido en personas expuestas de una forma directa y continuada a aves, bien en granjas o en mercados de animales vivos. Además, hay que decir que la transmisibilidad del virus H5N1 de aves a humanos está siendo muy baja, incluso entre aquellas personas expuestas directamente a animales infectados. El hecho de que desde finales de 2003 se hayan detectado un gran número de brotes en aves en el sudeste asiático (con más de 150 millones de aves sacrificadas) y de que el número de personas infectadas, en proporción, siga siendo bajo, refuerza esta valoración del riesgo. 
No hay evidencias epidemiológicas de que el virus de la gripe aviar pueda transmitirse a los humanos a través de la via alimentaria. Por tanto, no hay ninguna razón para cambiar nuestros hábitos de alimentación. Además hay que tener en cuenta que: 
En España no se ha registrado hasta el momento ningún caso de ave con gripe aviar y nuestro país no importa carne de los países afectados. 
Todas las aves que consumimos en España están sometidas a estrictos controles de calidad. 
Además, y para mayor tranquilidad de los consumidores, se ha demostrado que el virus de la gripe aviar es muy sensible al calor, con lo que al cocinar los alimentos se destruye 
Situaciones que aumentan el riesgo de infección 
Lo que sí se ha confirmado es que las epidemias extensas de gripe aviar en las aves aumentan las oportunidades para la exposición humana. Además, la circulación simultánea en el ambiente de virus humanos de la gripe estacional con virus de la gripe aviar, incrementa el riesgo de mutaciones del virus aviar. 



Entrevista
Alan Hay, Consejo  Británico de Investigación Médica - Londres
«No sabemos si la causará el H5N1, pero la pandemia será inevitable»
«Una vez que estos virus se extienden por el mundo, no hay modo de pararlos», dice el experto
Por Iñigo Gurruchaga - Corrresponsal grupo Vocento - Londres 
El Centro para la Gripe en los laboratorios creados por el Consejo  Británico de Investigación Médica en el norte de Londres es un punto de referencia de la comunidad científica internacional ante la extensión de la gripe aviar. Su director, Alan Hay, responde en esta entrevista a algunas interrogantes del presente.
­Se ha extendido la idea de que una pandemia de gripe humana transmitida por las aves  es inevitable. ¿Realmente lo es?
­Lo que prácticamente todos los virólogos de la gripe consideramos inevitable es una nueva pandemia de gripe. Lo que no sabemos es qué virus será el responsable. O sea, que cuando decimos que es inevitable no nos estamos refiriendo al H5N1. No sabemos si el virus de la gripe aviar la causará. Esa pandemia no es, desde luego, inevitable.
­¿Podría ocurrir ahora algo parecido a lo que sucedió hace dos o tres años con la alarma sobre el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS), que tuvo efectos  limitados?
­Existe la posibilidad de que tenga ese nivel intermedio de transmisión comparado con las gripes humanas normales. Pero hemos visto tres pandemias en el último siglo causadas por tres diferentes subtipos de virus de la gripe con capacidad para extenderse rápidamente entre la población. Lo que no teníamos antes de la experiencia del SRAS es la capacidad de pensar en un escenario de contención rápida del virus.
«Un virus asqueroso»
­¿Por qué es inevitable una pandemia de gripe?
­Porque vemos la aparición de pandemias, que no fueron identificadas entonces como gripe, en los registros históricos. El primer virus sólo fue identificado en los años treinta. La historia nos muestra que se dan las circunstancias para una pandemia, que ha ocurrido intermitentemente durante siglos. Pero no sabemos qué agente la causará. Hay muchos virus en los pájaros, especialmente los acuáticos, y en su inmensa mayoría no infectan a las personas, a los mamíferos o a otras especies de pájaros. Sólo ocasionalmente logran romper la barrera de las especies y causar epidemias, a menudo locales entre animales, o establecerse, como lo han hecho en caballos, cerdos o en la población humana. Son realmente eventos poco frecuentes y no se puede pronosticar ni el agente ni la naturaleza de la infección.
­¿Pero cuáles son las razones materiales que le llevan a decir que la pandemia de gripe es inevitable? Usted parece decir que ocurrirá porque ha ocurrido en el pasado.
­Han ocurrido tres pandemias en el pasado reciente. Sabemos cómo ocurrieron, qué virus las causaron y no tenemos razones para pensar que no ocurrirá de nuevo. Por eso los preparativos actuales tienen dos vertientes. Por un lado, para la próxima pandemia. Por otro, se trabaja con urgencia por el potencial del virus aviar H5N1 de causarla y por la virulencia patogénica de ese virus cuando infecta a las personas. Se han confirmado pocas infecciones humanas, unas 180, pero más de la mitad han sido letales. Es un virus muy asqueroso. Hay un contraste con lo que ocurrió con el H7N7 en Holanda, en 2003, un virus en los pollos. Se documentaron noventa casos de infección humana, pero en su mayoría las consecuencias eran moderadas (conjuntivitis) y sólo se produjo la muerte de un veterinario. Y apenas hubo noticias sobre aquel brote. Ahora, la preocupación no es sólo sobre la gripe sino sobre la virulencia de este virus H5N1 y la extensión por varios continentes. Vemos ya el avance de una panzootia, de una pandemia entre la población aviar.
Tres pandemias
­Usted menciona las tres pandemias del siglo XX, que se asignan a virus originalmente aviares. ¿Cuáles son los factores comunes con la situación presente?
­Hay dos tipos de virus de la gripe, A y B. Los B son sólo humanos, causan epidemias todos los años, circulan regularmente. Los A son básicamente virus de pájaros. Hay una gran variedad y solamente unos cuantos se han estabilizado en poblaciones animales, sean caballos, cerdos o humanos. Actualmente circulan entre la población humana dos subtipos de virus A, el H1N1 y el H3N2. El H1N1 surgió en la gripe española de 1918-19, que se cree que se basa en el salto de la barrera de las especies de un virus aviar. Lo que ocurrió en 1957 es que ese virus, el H1N1,se mezcló con un virus aviar y adquirió tres nuevos genes, dos de los cuales eran el H y el N y se convirtió en el H2N2. Como la población no tiene inmunización contra ese tipo de virus, causó una pandemia, a diferencia de los virus recurrentes para los que la población ha desarrollado sus defensas. En 1968, ocurrió otra combinación. El H2N2 que circulaba desde 1957 se mezcló de nuevo con un virus aviar y adquirió dos nuevos genes, uno de los cuales era el componente H3, y se convirtió en el virus H3N2. De nuevo la población no tenía defensa y se extendió como un fuego salvaje por todo el mundo. La única diferencia entre 1957 y 1968 y lo que ocurrió en 1918 es que el impacto fue mucho menor. La de 1918 fue una pandemia devastadora.
­En su descripción detalla los procesos de mutación de los virus, la recombinación genética o adaptación. ¿Depende nuestra capacidad de respuesta del tipo de mutación que ha dado origen al virus?
­No. En todos los casos estos virus pueden extenderse muy rápidamente y no tienes mucho tiempo desde el momento en el que ves el nacimiento de la pandemia. Vemos cómo variantes de estos virus se extienden por el mundo en seis meses: una vez que ha ocurrido no tienes manera de pararlos.
­De todos los casos que usted ha analizado hasta ahora, ¿es lo ocurrido en Turquía lo más preocupante?
­Había alguna variación, pero lo que no sabemos es la importancia de esas diferencias. Lo que hemos observado en los dos últimos meses, cuando personas han sido infectadas en Turquía e Irak, es que no existe evidencia de que esos virus tengan una mayor capacidad de provocar una infección humana que los que han circulado en los países del este de Asia. Hay variaciones geográficas y estamos muy interesados en entender esas diferencias.
Estrategias de defensa
­¿Hay algún indicio de que esas variaciones los hacen más efectivos para la transmisión humana?
­Esa es la cuestión. Hay indicios, pero eso no significa que entiendas completamente el significado de esas mutaciones, que pueden tener diferentes efectos si ocurren en otro virus. Lo que está siempre en la mente cuando se ve un grupo de casos es si se deben a la transmisión humana. La inmensa mayoría de los casos se han producido por la proximidad con aves infectadas. Lo que sabemos es que  el virus no se transmite fácilmente entre personas, como tampoco ocurre entre aves y personas  cuando no se está en esa situación de proximidad.
­¿Cómo valora el estado de preparación de nuestras sociedades ante la pandemia? Diferentes gobiernos optan por diferentes soluciones. Canadá adquiere vacunas. Reino Unido almacena millones de dosis de 'Tamiflú'. España tiene 140.000 dosis y piensa comprar más.
­La preparación alcanza a muy diferentes niveles. Una parte es la primera línea de defensa, tener los fármacos a mano mientras la vacuna no esté disponible. El método fundamental para combatir la gripe es la vacunación. Algunos países han almacenado una contra el H5 para el personal en los servicios fundamentales de emergencia. Pero no tendremos enormes cantidades de vacunas antes de la pandemia porque no sabemos qué virus será el agente responsable.

Alan Hay
-Director del Centro para la Gripe, laboratorio europeo de la red europea de la Organización Mundial para la Salud en el Instituto Nacional de Investigación Médica de Mill Hill, en Londres, desde 1993.
-Descubridor en 1990 del papel activador del papel de la proteína M2 como canal iónico del virus A de la gripe durante la investigación del papel de la amantadina.
-Investiga la gripe desde los años setenta y actualmente la epidemiología y evolución de virus humanos y animales y la emergencia de nuevos virus humanos y su capacidad de crear pandemia.


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