. |
. |
|
Insectos / Odonata
Familia: Coenagrionidae
Coenagrion mercuriale |
Foto: Consejería de Medio Ambiente de
la Junta de Andalucía |
Tamaño máximo: 6 cm
Hábitat
Coenagrion mercuriale es una especie de caballito del diablo exclusiva
del cuadrante suroccidental de Europa y del norte de África. En
Andalucía este insecto cuenta con escasas poblaciones distribuidas
por las Cordilleras Béticas y por determinados puntos de Sierra
Morena. La conservación de muchas de las colonias de esta especie
está estrechamente ligada al mantenimiento de ciertos usos agrícolas
tradicionales que implican la creación de canales u otros cursos
de agua por donde fluye un agua limpia y bien oxigenada.
Un ecosistema para libélulas
Medio Ambiente prepara espacios para que vivan especies en peligro
de extinción
Son acequias creadas en la Sierra de Huétor, a las que han dotado
de la vegetación necesaria para el desarrollo de las larvas
Por Juan Enrique Gómez y Merche S. Calle / IDEAL
- Waste magazine
Tienen colores intensos, rojos, amarillos, verdes y azules, con dos pares
de grandes alas transparentes. Se encuentran dentro del orden zoológico
de los odonatos, pero todo el mundo les conoce como libélulas (los
que presentan un cuerpo más grueso) y caballitos del diablo (finos
y estilizados y con un vuelo semejante al de los helicópteros).
Algunas de estas especies se encuentran en peligro de extinción
y casi han desaparecido de los ecosistemas ribereños de las sierras
andaluzas. Uno de estos caballitos del diablo, llamado científicamente,
Coenagrion mercuriale, tiene ya un espacio donde poder sobrevivir y desarrollarse.
Son unas acequias artificiales que especialistas de la Delegación
de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Granada han construido
junto a los arroyos que confluyen en el río Fardes, en pleno corazón
del Parque Natural de la Sierra de Huétor. «Hemos creado una
red de acequias intentado recrear los cursos de agua en los que siempre
han vivido estas especies y que por los cambios de usos en las sierras
se han ido perdiendo», dice el biólogo y técnico de
Medio Ambiente, José Miguel Barea, que junto a director de Biodiversidad
de Granada, José María Irurita y el técnico encargado
de la construcción de las acequias, Mariano Guerrero, muestran un
pequeño canal bordeado de piedras y vegetación que parte
del cauce del arroyo de Pradonegro y surca uno de los prados situados junto
a las riberas.
«Necesitábamos un lugar soleado, ya que esta especie en
concreto de caballito del diablo, necesita lugares con una cierta insolación
que no tienen en las riberas, que suelen estar llenas de arbustos y arboledas
que producen zonas de sombra», dice José Miguel Barea, que
señala que las libélulas y caballitos del diablo viven muy
poco tiempo en su fase de adultos, solo unos días, pero como
larvas pasan mucho tiempo, incluso dos o más años, y viven
en el agua, donde necesitan la presencia de macrófitos acuáticos
(plantas acuáticas), con las que se alimentan. «Hemos reconstruido
ese ecosistema con aguas de corriente suave, con pequeñas caídas
y con la vegetación adecuada», dice José María
Irurita, que indica que estas acequias, ya naturalizadas, se han construido
de forma que tengan espacios más anchos y con pequeñas pendientes
para acceder a ellas, y sirvan como hábitat para anfibios, reptiles,
aves, e incluso para que las usen también los mamíferos.
Los odonatos son especies que se han adaptado muy bien a vivir en espacios
alterados por el hombre, y que aprovecharon siempre las redes de acequias
y albercas junto a los cultivos y las sierras, pero el abandono paulatino
de esas acequias, y de las actividades agrícolas de zonas de montaña,
ha provocado su casi desaparición. Hay que volver a esos cursos
de agua para poder ayudar a la recuperación de especies necesarias
para la pervivencia de la biodiversidad que pueblan los espacios naturales
que nos rodean. Recientemente el equipo que trabaja con esta especie ha
descubierto una nueva colonia de este caballito del diablo en la sierra
de Castril, donde ocupan una red de acequias tradicionales.
Tres especies a recuperar en Andalucía
Las actuaciones que se llevan a cabo en la sierra de Huétor
forman parte del Programa de Conservación de Invertebrados, que
llevan a cabo los especialistas de la Consejería de Medio Ambiente.
Trabajan con tres especies, Gomphus graslinii, Macromia splendens, y la
de Huétor, Coenagrion mercuriale. La recuperación de hábitats
se está haciendo en el parque de los Alcornocales, en Cazorla y
en Granada. «Esas otras especies dependen de los bosques de ribera
maduros y desarrollados por lo que trabajamos en la recuperar de esos bosques».
Coenagrion mercuriale,
Descubierto en la Sierra de Castril una población de uno
de los insectos más amenazados de Andalucía
El nuevo hallazgo pone de manifiesto la importancia de esta zona de
las sierras de Granada en la conservación de los invertebrados
Agosto 2010
Las últimas prospecciones llevadas a cabo por los técnicos
de la Consejería de Medio Ambiente en el marco del Programa de actuaciones
de conservación de los invertebrados en Andalucía han propiciado
el hallazgo de una colonia de Coenagrion mercuriale, una variedad de caballito
del diablo que se encuentra entre las especies de insectos más amenazadas
de esta comunidad autónoma. La nueva población se ha localizado
justo en la entrada del Parque Natural Sierra de Castril (Granada), concretamente
en el paraje conocido como la Vega de Tubos.
Este hallazgo permite corroborar la enorme importancia que posee el
Parque Natural Sierra de Castril, y las sierras del nordeste de la provincia
de Granada en general, para la conservación de la fauna invertebrada.
En este sentido, la zona específica en la que se ha producido el
descubrimiento la constituye una serie de pequeñas parcelas cultivadas
e irrigadas por una amplia red de acequias, en el seno de las cuales se
desarrollan los macrofitos acuáticos, variedades vegetales que constituyen
el hábitat predilecto de este insecto protegido.
Coenagrion mercuriale es una especie de caballito del diablo exclusiva
del cuadrante suroccidental de Europa y del norte de África. En
Andalucía este insecto cuenta con escasas poblaciones distribuidas
por las Cordilleras Béticas y por determinados puntos de Sierra
Morena. La conservación de muchas de las colonias de esta especie
está estrechamente ligada al mantenimiento de ciertos usos agrícolas
tradicionales que implican la creación de canales u otros cursos
de agua por donde fluye un agua limpia y bien oxigenada.
La Consejería de Medio Ambiente puso en marcha el Programa de
Ac-tuaciones para la Conservación de los Invertebrados Amenazados
en Andalu-cía con la finalidad de profundizar en el conocimiento
de estas especies y emprender iniciativas orientadas a su conservación,
y contando con el apoyo del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo
Rural. Las principales líneas de actuación del programa radican
en la realización de prospecciones para identificar nuevas poblaciones
o para constatar la efectividad de los trabajos desarrollados, así
como la firma de convenios de colaboración con particula-res, y
las tareas para la mejora de hábitats.
Temas relacionados
Vida animal,
inicio
Copyright © Waste magazine
Reptiles y anfibios
 | |
|
Reportaje completo, texto
Reportaje publicado en IDEAL
Ver en PDF
+ Reportajes de Naturaleza
y medio ambiente |
Libélulas
y Caballitos del Diablo
Página de inicio  |
  
GUÍA
DE INSECTOS, página de inicio
 Insecta
Guía rápida
|
|