-
Guía de plantas
Guía de mariposas
Guía de especies marinas

GUÍA DE AVES-----------
© Textos-fotos-videos: Merche S. Calle / Juan Enrique Gómez
.
Kingdom Animalia / Phylum Chordata
Clase Aves / Orden Falconiformes 
Familia Falconidae
Falco naumanni
Cernícalo primilla / Lesser Kestrel 


Polluelos de cernícalo primilla nacidos en mayo de 2006 en la Alhambra

Tamaño máximo: 30 cm
Hábitat
Prefiere espacios con alturas que les sirvan de atalayas, cercano a zonas urbanas. Está asociado a castillos, almenas y barrios urbanos con grandes pendientes, como es la colina de la Alhambra en Granada y el barrio del Albaicín, con grandes casas antiguas y ajardinadas. 
Está incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Donde hay más poblaciones es en Andalucía y Extremadura, con un 50 y 30% respectivamente. 

La reconquista de los ‘primillas’
Cortijos abandonados, dehesas, tajos y atalayas nazaríes se han convertido en centros de cría que investigan especialistas de la Sociedad Española de Ornitología
Reportaje publicado en IDEAL el 22 de abril de 2014
Por Juan Enrique Gómez y Merche S. Calle / Waste / IDEAL
Los polluelos de cernícalo primilla que hace ocho años nacieron en la torre de las Cabezas en las murallas de la Alhambra, fueron la avanzadilla de una reconquista que ha dado sus frutos. Las primeras crías de Falco naumanni que nacían en las atalayas nazaríes después de más de un siglo de ausencia, pusieron las bases para que esta especie haya logrado la reconquista de sus territorios ancestrales en la provincia de Granada. Cortijos abandonados y tajos cercanos a cultivos y zonas habitadas, vuelven a ser sobrevolados por esta rapaz de tamaño medio que se caracteriza por poder detenerse en vuelo, como si de un helicóptero se tratase, para avistar y lanzarse sobre sus presas: reptiles, pequeños roedores y grandes insectos, sobre todo saltamontes. «En los últimos dos años hemos detectado un gran incremento de colonias de cernícalo primilla en toda la provincia de Granada, donde se han podido multiplicar por cinco las poblaciones que había hace menos de una década», afirma el responsable de censos de la Sociedad Española de Ornitología en Andalucía y Granada, Juan Francisco Jiménez, que junto a grupos de especialistas y voluntarios, acaban de iniciar las investigaciones para elaborar un nuevo censo de aves reproductoras tanto en Granada como en el resto de España, trabajos que se desarrollarán entre 2014 y 2017, en el que los datos sobre las colonias de cernícalos primilla han sido de los primeros en constatarse, ya que estas aves están entre las que más pronto vuelven de sus migraciones de invierno en busca de lugares donde nidificar y reproducirse.

Un grupo de voluntarios de SEO/Birdlife, comprobaba la presencia de una numerosa colonia de ‘primillas’ en un cortijo semiabandonado del municipio de La Malahá. Una veintena de cernícalos sobrevolaban los tejados casi derruidos. Tienen sus nidales en el interior de los huecos, entre las tejas, donde en pocos días podrá comprobarse la presencia de polluelos. «En años anteriores, en este mismo lugar, podíamos ver dos o tres parejas, y ahora hemos contado hasta quince, igual que en otros puntos de la provincia de Granada, donde el ecosistema es similar, es decir, grandes extensiones esteparias, con mezcla entre dehesa con olivar y cereales, donde hay diferentes alturas y algún lugar donde refugiarse para construir los nidos, como son los cortijos abandonados». Han detectado otras colonias como la de Castillo de Tajarja con 9 parejas.

15 años en la Alhambra
Los cernícalos primilla eran habituales de la Alhambra en el siglo XIX, pero desaparecieron. En el año 1999, una iniciativa del Patronato de la Alhambra, inició la reintroducción de la especie con varias parejas para comprobar su viabilidad. En 2002 se ubicaron dos parejas reproductoras y continuó la labor de suelta de juveniles en diversos puntos. Durante unos años los primillas volaron sobre la Alhambra, y en 2006 nacieron los primeros polluelos de parejas que anidaron por sí solas y garantizaron la continuidad de la especie en el monumento. Estos polluelos son los que iniciaron colonias en otros puntos del monumento y de la provincia, sobre todo en la comarca del Temple. Ahora, en la Alhambra nacen entre 20 y 30 polluelos cada año. 


Cortijos como ecosistemas
Los viejos cortijos abandonados se han convertido en ecosistemas en los que habita una muy particular fauna y ayudan a la regeneración de las especies. En viejos caseríos anidan cernícalos primilla; son hábitat de mochuelos y lechuzas, las golondrinas hacen sus nidos en las cornisas y todos aprovechan la derruida construcción como refugio y lugar de caza, porque también hay roedores y reptiles. 


Cernícalo primilla, la rapaz de la Alhambra
Parejas de Falco naumanni vuelven a anidar y criar en las almenas del monumento nazari
Por J. E. Gómez (texto y fotos) -  Waste


Junio 2006.- Son pequeños, sólo tenían 20 días de edad, aún lucían el plumón blanco que se les caerá para dar paso al plumaje definitivo. Son polluelos de cernícalo primilla (Falco maumanni). Nacieron en los nidales artificiales instalados en la Torre de las Cabezas, en la Alhambra, la fortaleza roja nazarí, en pleno corazón de la ciudad de Granada. Constituía una buena noticia para el mantenimiento de la biodiversidad de la isla ecológica que forma el monumento dentro del casco urbano de la capital. El nacimiento  ratifica definitivamente la vuelta de esta especie a las almenas del monumento nazarí.

La directora del Patronato de la Alhambra, el órgano gestor del monumento, Mar Villafranca, se sentía especialmente satisfecha. «El hecho de que podamos constatar la presencia de unos 40 ejemplares adultos cada año en el monumento significa que se ha recuperado la presencia de una especie que estaba documentada desde el siglo XIX y que, desgraciadamente, desapareció», dice mientras se procedía a anillar a algunos de los polluelos «naturales de la Alhambra», comenta.
Estos polluelos nacieron en cuatro nidos artificiales que se habían habilitado en una torre alejada de la zona de visita turística, con la altura suficiente para convertirse en hábitat de un ave rapaz y preparados para evitar el acceso de depredadores.

El cernícalo primilla es un ave que puede considerarse urbana, siempre ha habitado junto a poblaciones humanas, y además es de carácter filopátrico, es decir que consideran como suyo el territorio donde nacen o se desarrollan, por lo que es lógico pensar que para estos polluelos, la Alhambra será su lugar de desarrollo y, cada año, tras migrar al África subsahariana, volverán a la Alhambra, como ya lo hacen sus padres, desde que en 1999 se reintrodujeron los primeros ejemplares de este ave en las torres nazaríes. Fue en 2002 cuando se instalaron las dos primeras parejas reproductoras, sesenta años después de su desaparición de este hábitat.

Los ornitólogos que ayer procedían a anillar a los polluelos llevan varios años siguiendo la evolución de los cernícalos en el monumento. Afirman que desde que comenzó el programa de reintroducción, se han soltado 229 pollos de cernícalo primilla en esta zona, de los que el 27% se ha comprobado que volvieron a la Alhambra tras sus migraciones.

Parejas estables

En 2006 se constataba la permanencia de entre siete y nueve parejas reproductoras. Seis de ellas han anidado en la Torre de las Cabezas, y otra prefirió hacerlo en agujeros situados en la torre de la iglesia de Santa María de la Alhambra.
También se ha constatado que algunos de los polluelos que fueron soltados en la Alhambra hace unos años, han constituido colonias y se han emparejado en otros territorios de la provincia de Granada, como la comarca de El Temple, en Alhama y en la Vega de Granada.
Los polluelos nacidos en el monumento no esperaban ayer la visita de biólogos y periodistas. Los adultos escaparon ante la presencia humana en la torre. Desde el cielo lanzaban sonidos de protesta, y los polluelos, asustados, se dejaron manejar por los expertos, que les trataban con mimo, no en vano son, por derecho propio, nacidos en la Alhambra.


El primilla vuelve a la Alhambra
La Junta y la Sociedad Protectora de Animales reintroducen el ave de presa
El cernícalo primilla vuela a sus anchas sobre los palacios nazaríes, como en otros tiempos. La catalogación de la Alhambra como Patrimonio de la Humanidad ha permitido la reintroducción y una adecuada protección para esta ave de presa, en riesgo de extinción, que se encuentra así a salvo de la caza ilegal y del expolio de nidos.

Por Rafa López / Ideal (Reportaje publicado en 2004 con motivo de las primeras experiencias sobre reintroducción del cernícalo primilla en la Alhambra)
CADA día, a las ocho de la mañana, el biólogo Manuel Martín se planta en la torre del Capitán, dentro del recinto monumental de la Alhambra, para alimentar y comprobar el estado de los cernícalos primillas que tiene a su cargo. Este tipo de ave habitó tradicionalmente en los bosques y jardines de la Alhambra, con sus nidos construidos en las oquedades del monumento. La especie, una de las de presa más actractivas, era hasta la primera mitad de este siglo la rapaz más abundante de Europa, mas el uso de plaguicidas, el abandono de los cultivos tradicionales de cereales, la eliminación de huecos propicios para la nidificación, la caza ilegal y el expolio de nidos acabaron por liquidar al 90% de estos animales. En el caso del monumento granadino, las cacerías llevadas a cabo en esos años hicieron que el cernícalo desapareciese por completo. Pero ahora el primilla ha vuelto a la Alhambra.
Un proyecto de la Sociedad Protectora de Animales, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta y el Patronato de la Alhambra ha logrado la reintroducción del ave en el conjunto monumental, de donde nunca debió salir. Un largo trabajo previo de investigación ha concluido que esta iniciativa es viable. «Se trata de abordar proyectos factibles, pues no basta simplemente con ideas románticas. Y hemos comprobado que el plan es posible», indica Antonio Rojo, presidente de la Sociedad Protectora de Animales. El delegado provincial de la Consejería de Medio Ambiente, Rafael Salcedo, agrega a eso la necesidad de velar por la supervivencia de la especie, declarada en peligro de extinción y que ofrece un interés especial.

'Hacking'
El primilla gusta de comer musarañas, así como lagartijas o ratones. Pero su manjar predilecto son los saltamontes, de los que cuenta en abundancia en la Alhambra y sus alrededores. A las facilidades para satisfacer su dieta, se suman otros elementos favorables para que la reintroducción en la Alhambra resulte exitosa: clima mediterráneo, relieve no excesivamente inclinado del terreno -secanos del Sacromonte, la vega, y cultivos propicios en La Zubia, Armilla o Las Gabias, adonde se desplaza el primilla para alimentarse-, buenos lugares para nidificar en el monumento nazarí y ausencia de otras rapaces que pudieran dañar su colonia.
Pese a que esos factores son satisfactorios, el biólogo Manuel Martín apostilla que era necesario otro para completar el panorama: crear artificialmente un ambiente de colonia parecido al que debe existir de forma natural. Y ello porque el primilla es un ave gregaria, esto es: requiere un padrino que cree en la colonia un clima de sosiego y paz, y, además, excite en los pollos el ánimo de disputarse la comida.
La solución a este extremo ha sido la de recurrir a la técnica de hacking, es decir, de apadrinamiento. Los padrinos son individuos adultos irrecuperables a causa de las lesiones que padecen y que se encontraban en un centro de recuperación de especies amenazadas.

Voladero
De esta forma,  los seis adultos utilizados fueron introducidos en un voladero situado en la torre del Capitán. La primera tarea consistió en lograr que estos adultos se adaptasen a su nuevo hábitat. «Además de ser un método que incrementa notablemente la efectividad de las reintroducciones, permite dar una alternativa digna a estos animales adultos, que nunca podrán ser devueltos a su entorno natural», sostiene Manuel Martín.
Una vez adaptados estos animales irrecuperables, el siguiente paso fue el de colocar pollos de primilla -que habían sido criados en cautividad- en nidos anexos al voladero. Los primeros son, de esta forma, un reclamo para los segundos. La presencia de los adultos hace que las crías consideren poco a poco la colonia como su nuevo hogar, con lo que tras el primer vuelo, regresan a él.
El biólogo, por lo demás, se encarga de proporcionar alimento suplementario a los primillas hasta que constata la independencia de estos ejemplares jóvenes para obtener comida por sí mismos.
A pesar de que los animales ya entran y salen de los nidos con facilidad y frecuencia, Rafael Salcedo y Antonio Rojo consideran que todavía es pronto para afirmar que la reintroducción se ha conseguido plenamente: será necesario aguardar un tiempo para aseverarlo.
Por ahora, los animales presentan una evolución favorable. «Se les ve integrados y pletóricos», dice Rojo, quien apunta que la Silla del Moro, el cementerio y la propia Alhambra conforman un territorio ideal para la supervivencia -y, aún más, la futura expansión de la colonia- de esta variante de cernícalo.
Los primillas vuelan otra vez sobre la Alhambra. Es posible divisarlos a cualquier hora del día sobre las cabezas de turistas y de guías. El monumento ha ganado un nuevo atractivo, y van...



Temas relacionados 
Guía de Aves, inicio
Copyright © Waste magazine
Anillado de aves Estación Ornitológica de Padul 
Observación de aves
Animales en la Alhambra
Rapaces
Guía de aves
Anillado de aves Estación Ornitológica de Padul 
Observación de aves
Guía de plantas
Vida animal 
GENERALIFE. El Jardin de palacio
Las flores de los poetas de al-Andalus
LA ALHAMBRA, ISLA ECOLOGICA
JARDIN DE JARDINES Carmen de los Mártires
PLANTAS DE LAS TIERRAS DE AL-ANDALUS
Animales urbanitas





Nidales preparados en la torre de Las Cabezas, en la Alhambra
El cernícalo primilla vuela a sus anchas sobre los palacios nazaríes, como en otros tiempos. La catalogación de la Alhambra como Patrimonio de la Humanidad ha permitido la reintroducción y una adecuada protección para esta ave de presa, en riesgo de extinción, que se encuentra así a salvo de la caza ilegal y del expolio de nidos.
.

Nido en la Alhambra