Por Cristian Frers
Diciembre 2009.- Los bosques son gigantescos
almacenes naturales de carbono que al ser deforestados a nivel mundial,
liberan toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Por
esta razón, la protección de los bosques es considerada una
estrategia clave para mitigar el cambio climático.
La deforestación ocupa uno de los primeros
lugares (16%) a nivel mundial, después de los sectores de energía
(24%) e industria (22%), en el ranking de actividades humanas que generan
emisiones de efecto invernadero.
Existe una idea predominante de cómo revertir
el cambio climático; buscar un compromiso mundial para que se reduzcan
las emisiones de carbono entre el 25 y el 40 por ciento para el 2020. Canadá,
Europa y Japón ya están en esa senda, sólo falta el
resto del planeta tierra. Quienes abogan por estas cotas de reducción
voluntaria piden que los países desarrollados asistan a los subdesarrollados
al menos con 100.000 millones de dólares anuales para que se adapten
al cambio y que no les mezquinen sus conocimientos tecnológicos.
Sin embargo los políticos se echan la
culpa unos a otros. Muchos acusan a los Estados Unidos de no estar haciendo
lo suficiente como para llegar con una ley aprobada por el congreso en
Washington. Otros creen que son China e India los que están dando
vueltas. Y ninguno se pone de acuerdo sobre cómo producir el dinero
que se necesita para que los países subdesarrollados puedan revertir
sus industrias.
Esto deja a los Europeos, Canadá y Japón
muy mal parados. Estos países ya prometieron reducir sus emisiones
entre un 25 y un 40 por ciento si hay un acuerdo global. China quiere que
el acuerdo contemple la contaminación per cápita. De esta
manera, si bien es el segundo país más contaminante detrás
de los Estados Unidos, al dividirlo por 1.300 millones de habitantes, pasa
a ser uno de los que menos contaminan. Brasil e Indonesia son los que lanzan
mayor cantidad de carbono a la atmósfera a causa de la tala y quema
de sus bosques y selvas. Dicen estar dispuestos a no cortar ni una hoja
más si se los compensa con créditos blandos para subsidiar
a sus ganaderos e industriales. India asegura que llegará a la cumbre
de la XV Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático,
que se llevará a cabo en Diciembre de 2009 en Dinamarca, con una
batería de leyes aprobadas para detener las emisiones.
Entre el 18 y el 23 de Octubre del 2009, se llevó
a cabo el XIII Congreso Forestal Mundial en la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires – Argentina, donde en el Foro de Bosques y Cambio Climático
que estuvo presidido por el Director General de la Comisión Forestal
del Reino Unido, Tim Rollinson y contó con la participación
de numerosos disertantes nacionales e internacionales. Dicho foro tuvo
como objetivos:
• Intercambiar ideas sobre las oportunidades
y dificultades para la forestación en el marco del cambio climático
• Fortalecer los conocimientos de los participantes
del Congreso Forestal Mundial sobre temas relacionados a los bosques y
el cambio climático.
• Intercambiar distintos puntos de vista sobre
el rol que deberían cumplir los bosques en los cambios a implementar
en el 2012 que se discutirán en el COP 15.
Se logro redactar el siguiente mensaje que será
presentado ante la XV Convención Marco de Naciones Unidas sobre
Cambio Climático, en donde se expresa lo siguiente:
Mensaje del XIII Congreso Mundial Forestal a la
XV Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático
El 13avo. Congreso Mundial Forestal llevado a
cabo en Argentina en octubre de 2009, observa con preocupación los
efectos del cambio climático en los bosques y el muy importante
papel que desempeñan en la mitigación del cambio climático
y la necesidad de las personas dependientes de los bosques y los ecosistemas
forestales para adaptarse a este desafío.
Este Congreso, apoya los principales mensajes
de la Asociación de Colaboración sobre los Bosques, Marco
Estratégico para los Bosques y el Cambio Climático, de su
panel de expertos sobre la adaptación de los bosques al cambio climático,
en particular.
? Los bosques contribuyen positivamente al balance
global del carbono. El mantenimiento de los altos reservorios de
carbono mediante la reducción de la deforestación y la degradación
de los bosques y promover la gestión sostenible de todos los tipos
de bosques entre las prioridades más importantes del mundo forestal.
? La gestión sostenible de los bosques
proporciona un marco eficaz para la ordenación forestal basada en
la mitigación del cambio climático y la adaptación.
? En los bosques para alcanzar plenamente su
potencial para abordar los desafíos del cambio climático,
la gobernanza forestal, que deberá mejorar la financiación
y creación de capacidad debe mejorarse, y procesos para empoderar
a las personas privadas de derechos, incluidos los pueblos indígenas
y otras comunidades dependientes de los bosques, es necesario fortalecer.
? Los productos de bosque cosechados sostenibles
y los combustibles de madera pueden reducir emisiones de gases de efecto
invernadero substituyendo los materiales de las altas emisiones para la
emisión neutral o baja, las reanudables.
? Incluso si las medidas de la adaptación
se ejecutan completamente, el cambio del clima en el tiempo excedería
la capacidad adaptanción de muchos bosques y por lo tanto el bosque
basó la mitigación del cambio de clima y las medidas de adaptación
deben proceder concurrentemente.
? La colaboración intersectorial, los
incentivos económicos, y la disposición de sustentos alternativos
son esenciales para reducir la tala de árboles y la degradación
del bosque.
? La supervisión del bosque y la ayuda
exacta del gravamen informado más la toma de decisión, requieren
la mayor coordinación en todos los niveles.
Para concluir, los bosques son más necesarios
que el carbón. Abrigan dos tercios o gran parte de la biodiversidad
del planeta, generan mercancías y servicios críticos
del ecosistema tales como agua, alimento y sobre todo, 5.000 productos
de bosque comerciales. Los bosques sostienen la identidad cultural y espiritual
de los mil millones de personas, primeros entre ellos, a la gente indígena
del mundo.
El 13avo. Congreso Forestal Mundial menciona
la necesidad de salvaguardar los derechos de la gente indígena basada
en las comunidades de los bosques, y reconoce el juego del sector
privado y de la sociedad civil en la adaptación y la mitigación
del cambio del clima.
En Copenhague se buscará, posiblemente
en vano, un acuerdo que profundice el Tratado de Kyoto, que algunos países,
como los Estados Unidos, no firmaron y cuyas recomendaciones de asistencia
financiera y tecnológica a las naciones menos desarrolladas para
que combatan el mal ambiental fueron olímpicamente ignoradas.
Es importante que el periodismo se haga eco de
estos problemas, para comenzar de una vez por todas a crear conciencia
en la población que vive en este planeta llamado Tierra, de otra
forma será muy difícil imponer algún tipo de mitigación
sobre el cambio climático. ¿Por qué expreso esto?
Porque los que contaminan no quieren dejar de contaminar, los políticos
no se animan a ponerles freno, pues creen que de hacerlo sus países,
y porque no ellos mismos, tendrán menos dinero en un futuro, y los
científicos no pueden detener lo que, según todo indica,
será dentro de pocas décadas la pauperización o destrucción
total del planeta, pese a que tienen todas las pruebas de lo que esta sucediendo.
Quedan los periodistas, los únicos capaces
de generar una corriente de opinión tan fuerte que obligue a los
que mandan a corregir el rumbo. Esto es lo que expresaron importantes figuras
de la política, la economía y los estudios académicos
a 400 editores y jefes de redacción de los países más
diversos, en un Congreso organizado por Project Syndicate.
Todos los periodistas deberíamos entender
la ciencia del cambio climático, sus causas, sus controversias y
sus impactos presentes y proyectados.
Seguramente, cuando uno como periodista, escuche
este tipo de exhortaciones a la acción, sentirá dos cosas
opuestas: satisfacción por la valoración positiva que uno
recibe del oficio (en un tiempo en que no faltan quienes creen que vale
muy poco) y un poco de miedo, fruto de la responsabilidad que le colocan
a uno sobre la espalda. Pero, como yo lo veo, se trata de una misión
de naturaleza tan singular que no debería ser rechazada.
Cristian Frers – Técnico Superior
en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación
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