España cuenta con un istema
para la producción de biopetróleo
El proyecto es contrastado por la Universidad
de Alicante
Asegura una producción 400 veces superior
a cualquier otro biocombustible conocido
Julio 2006
Con capital 100% español, BFS ha desarrollado
un sistema para producir de forma masiva biopetróleo, a partir de
fitopláncton, en un espacio reducido y con costes realmente moderados.
BFS ha suscrito un convenio de colaboración con la Universidad de
Alicante por el que esta Institución colabora con la empresa en
el desarrollo científico del proyecto. Se trata una nueva fuente
de energía, similar al petróleo, con todos sus productos
y ventajas, pero sin sus inconvenientes: no aumenta las emisiones de CO2
(dióxido de carbono) sino que las reduce, y no aporta SO2 (dióxido
de azufre), además de la práctica ausencia de productos secundarios
nocivos.
El producto resultante es mucho más productivo
y rentable que cualquiera de los desarrollados hasta el momento en el sector
de los biocombustibles.
Asegura una producción 400 veces superior
a cualquier otro biocombustible conocido hasta ahora y basado en la utilización
de las plantas, incluidas las algas. Por otra parte, no requiere de grandes
superficies para su producción. En una superficie de 52.000 km2
(dos veces la Comunidad Valenciana), se pueden obtener 95 millones de barriles
de biopetróleo al día, es decir, toda la producción
mundial actual de petróleo y a un precio sensiblemente inferior
al del petróleo actual.
Se trata de una fuente de producción de
energía en continuo, inagotable y no contaminante porque no moviliza
carbono fósil, sino que utiliza el exceso de carbono (CO2). Contribuye
de esta forma a paliar el efecto invernadero y a restablecer el equilibrio
térmico del planeta.
BFS, que ya tiene desarrollados los planos industriales
y probado con éxito el prototipo, se encuentra en condiciones de
asegurar la producción en continuo en un tiempo aproximado de 14
a 18 meses. En este sentido, el proyecto está ya en fase de producción
industrial, aunque sigue un proceso de optimización continuo, avalado
por la Universidad de Alicante.
1. Antecedentes - Las energías renovables:
protocolo de Kioto y los biocarburantes.
El protocolo de Kioto obliga a los países
que lo han ratificado, a cumplir con los objetivos impuestos sobre reducción
de emisiones CO2/SO2 y otros gases que producen el denominado efecto invernadero.
Esta realidad, está llevando a distintos países a buscar
combustibles alternativos, renovables y no contaminantes.
Aunque en algunas regiones está aumentando
la producción de energía solar y eólica, estas tecnologías
resultan muy costosas y no son viables en todas las zonas climáticas.
En estas condiciones, los biocarburantes están llamados a desempeñar
un papel fundamental como sustitutos de los combustibles fósiles,
especialmente para aplicaciones de transporte, calefacción e industriales.
Los costes de producción de biocarburantes
a partir de plantas, como los aceites de palma, de colza y de girasol,
han sido siempre motivo de preocupación. Teniendo en cuenta los
bajos índices de producción de aceite por hectárea,
se necesitarían enormes cantidades de recursos tanto de superficie
como de costes, para que se pudiera alcanzar una producción comercial.
La tierra y el agua son recursos escasos y es preferible emplearlos para
producir alimentos, que además resultan más rentables para
los agricultores.
Para remplazar 40% del petróleo actualmente
utilizado, se necesitará multiplicar por tres la superficie de tierra
cultivable utilizada en el mundo (simplemente para la obtención
de etanol).
2. Bio Fuel Systems - Ventajas medioambientales
y económicas.
El biodiésel es un combustible obtenido
de recursos renovables tales como los aceites vegetales. Es biodegradable,
no tiene efectos tóxicos y sus emisiones son considerablemente más
bajas que las producidas por la combustión del diesel derivado del
petróleo. El biodiésel se puede utilizar en los motores actuales
y es un firme candidato a sustituir al combustible fósil como principal
fuente de energía para transporte.
Desde el punto de vista medioambiental, el biodiésel
presenta las siguientes ventajas con respecto a los combustibles basados
en petróleo:
· El biodiésel reduce las emisiones
de monóxido de carbono (CO) aproximadamente en un 50% y las de dióxido
de carbono en un 78,45%.
· El biodiésel contiene menos hidrocarburos
aromáticos, ya que reduce en un 56% el benzofluoranteno y en un
71% los benzopirenos.
· El biodiésel elimina las emisiones
de azufre (SO2), ya que no contiene azufre.
· El biodiésel reduce en un 65%
la emisión de partículas sólidas de productos de la
combustión.
En cuanto a la producción de biodiésel,
el fitoplancton representa la mejor opción, reduciendo además
la emisión de gases de efecto invernadero.
Algunos estudios señalan los siguientes
niveles de producción anual:
· Soja: de 40 a 50 m3/km2.
· Colza: de 100 a 140 m3/km2.
· Mostaza: 130 m3/km2.
· Piñón: 160 m3/km2.
· Aceite de palma: 610 m3/km2.
· Algas: De 10.000 a 20.000 m3/km2.
Bio Fuel Systems es una empresa 100% española
creada en el 2006 en la zona del Levante español. Es el resultado
de un proceso de investigación desarrollado durante tres años
por un equipo de científicos e ingenieros, en colaboración
con la Universidad de Alicante.
Durante los últimos tres años,
Bio Fuel Systems S.L. ha dedicado sus recursos al desarrollo de un sistema
que permita la producción masiva y sostenible de biopetróleos
a escala comercial en respuesta a la creciente demanda de energía
renovable.
La formación de petróleo ocurrió
hace millones de años partiendo de los mismos elementos vegetales
(principalmente fitoplancton) bajo muy altas presiones, temperaturas y
en un clima de alta actividad sísmica y volcánica. La biodegradación
de determinados compuestos orgánicos de origen vegetal (ácidos
grasos e hidrocarbono) dio lugar al petróleo. BioFuel Systems S.L.
ha desarrollado un proceso convertidor de energía basado en tres
elementos: la energía solar, la fotosíntesis y el campo electromagnético.
Dicho proceso permite obtener biopetróleo, equiparable al de origen
fósil.
Es una nueva fuente de energía, similar
al petróleo, con todos sus productos y ventajas, pero sin sus inconvenientes:
no aumenta las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) sino que las
reduce, y no aporta SO2 (dióxido de azufre), además de la
práctica ausencia de productos secundarios nocivos.
Este sistema de bioconversión es, aproximadamente,
400 veces más productivo que cualquier otro sistema basado en la
utilización de vegetales que sea proceso oleico y etanólico.
Además, permite producir biopetróleo a un precio inferior
al del petróleo actual.
Con este sistema, podemos llegar a producir hasta
95 millones de barriles al día utilizando una superficie de 50.000
km2 (2 veces la Comunidad Valenciana). Se trata de una fuente de producción
de energía en continuo, es inagotable y no es contaminante porque
no moviliza carbono fósil, sino que utiliza el exceso de carbono
(CO2). Contribuye de esta forma a paliar el efecto invernadero y a restablecer
el equilibrio térmico del planeta.
3. El Mercado
Distintos factores hacen que cada vez sea más
importante buscar fuentes de energía renovables. El calentamiento
global, la subida del petróleo, protocolos como el de Kioto y el
agotamiento de los combustibles fósiles están llevando a
los países a fomentar las fuentes de energía renovables y
a fijarse plazos para su introducción. Los incentivos fiscales y
legales permiten prever que el mercado absorberá rápidamente
toda la producción de biocarburantes.
La legislación exige que el mercado europeo
de biodiésel para transporte y calefacción alcance los 10.000
millones de litros anuales en 2010. Según datos de la UE, la capacidad
de producción es actualmente de sólo 2.400 millones de litros
anuales. Este déficit indica que el mercado tiene potencial suficiente
para la producción masiva de aceite de algas. Los países
del sur de Europa que disfrutan de climas templados con un gran número
de horas de sol, podrían convertirse en el centro europeo para la
producción de biocombustible.
Asimismo, la tecnología actual hace posible
la creación de súper algas que aumentan la productividad
por hectárea y, además permite aumentar aún más
la producción sobre cultivos concentrados y eliminar posibles pérdidas
causadas por enfermedades y otros problemas de los cultivos. Por otra parte,
otra solución tecnológica permite disponer de compuestos
energéticos y disminuir los excedentes de CO2 atmosféricos.
Por todo ello, el biocombustible así obtenido se convierte en una
energía renovable, atractiva y competitiva.
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