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La mandíbula de 1,2 millones de años, encontrada en la
sima del Elefante en 2007.
Foto: Javier Trueba
28-03-2008 / Ideal
Un artículo de la revista Nature (marzo
2008) revela que el europeo más viejo de la historia vivió
en la sierra de Atapuerca hace 1,2 millones de años, un dato sobre
el que los científicos ya estaban trabajando pero que ha corroborado
el hallazgo de su mandíbula en este yacimiento burgalés.
'El primer homínido de Europa' recoge
las principales conclusiones del nuevo descubrimiento del equipo investigador
de Atapuerca, dirigido por Juan Luis Arsuaga, José María
Bermúdez y Eudald Carbonell, y que se produjo el 30 de junio de
2007.
Los científicos del Centro Nacional de
Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) de Burgos
y del Institut Catalá de Paleoecología Humana i Evolució
Social (IPHES) de Tarragona evidencian con multitud de pruebas la presencia
de homínidos en el sur de Europa en una fase muy temprana del Pleistoceno
Inferior.
Perteneciente al Homo antecessor
La mandíbula ha sido encontrada en la
cueva denominada Sima del Elefante situada a unos doscientos metros del
yacimiento de la Gran Dolina, donde en 1994 se encontraron los primeros
restos del Homo antecessor y a unos mil de la Sima de los Huesos, donde
se han localizado más de 6.000 fósiles de la especie Homo
heidelbergensis.
Según ha informado el propio equipo investigador,
el hallazgo "confirma y refuerza la teoría de la antigüedad
de la presencia de los primeros homínidos que llegaron a Europa".
Asimismo, junto a la cavidal fósil, la conocida como T-9, se han
encontrado utensilios de sílex de tradición Olduwaiense así
como especies de roedores que demuestran el espacio temporal al que pertenece
el hallazgo.
La mandíbula conserva algunos dientes
y a ella corresponde además un segundo premolar inferior que fue
encontrado dos días antes en el nivel TE-9, y que se presentó
a los medios de comunicación el 29 de junio de 2007. Este descubrimiento
fue crucial, al igual que el de este nuevo fósil, porque hace retroceder
en casi medio millón de años la llegada de los primeros homínidos
a Europa.
En cuanto a la procedencia originaria del espécimen,
aún por determinar, se apunta que la morfología de la cara
anterior de la sínfisis, la región anterior de la mandíbula
donde se reúnen las ramas horizontales, es primitiva y recuerda
a la de fósiles africanos del Pleistoceno Inferior atribuidos a
Homo habilis y Homo rudolfensis, aunque, por el momento, se ha vinculado
provisionalmente al Homo antecessor.
Técnicas utilizadas
Los científicos creen "probable" que la
primera población europea proceda de la región del Oriente
Próximo, verdadero cruce de caminos entre África y Eurasia,
y que estuviera relacionada con la primera expansión demográfica
fuera de África que, en la actualidad, está representada
por los homínidos de Dmanisi.
Los investigadores descubrieron hasta un total
de 32 herramientas de sílex que estos homininos posiblemente utilizaron
para aprovechar la carne de algunos grandes herbívoros, como muestran
las marcas que los útiles líticos dejaron sobre algunos huesos
animales.
Los científicos han sido capaces de obtener
todas estas pruebas mediante la utilización de una variedad de técnicas,
como paleomagnetismo, biocronología y el estudio de la descomposición
radiactiva de los isótopos en los sedimentos.
Atapuerca, Patrimonio de la Humanidad
Las excavaciones de Atapuerca, declaradas Patrimonio
de la Humanidad, ofrecen desde hace treinta años continuas revelaciones
sobre el modo de vida de los primeros humanos que habitaron el continente
europeo.
Considerado uno de los yacimientos prehistóricos
más importantes de Europa y de los más relevantes del mundo,
en Atapuerca se han encontrado restos desde una cronología perteneciente
al Pleistoceno Inferior (con una antigüedad superior al millón
de años) hasta el Holoceno (época actual), con datos sobre
la fauna, flora y clima.
Los yacimientos son excepcionales por la abundancia
de registro fósil, su buena conservación e importancia científica.
Excavaciones en Atapuerca, foto: Filippe Desmazes
/ Ideal
El éxodo de homínidos
hacia Europa fue motivado por el avance de la tecnología y no por
causas climáticas o biológicas.
"El primer gran éxodo de homínidos
de Africa hacia Europa y Asia, estuvo motivado por el avance de la tecnología
y no por las causas climáticas o biológicas". Esta revolucionaria
hipótesis, que contradice las teorias vigentes hasta ahora, la han
planteado un grupo de arqueólogos de Atapuerca.
Se trataría, según los autores de esta
hipótesis, de una primera revolución industrial que habría
llevado "a una lucha entre diferentes grupos para la ocupación del
territorio africano; fueron precisamente los tecnologicamente menos avanzados
los que tuvieron que huir hacia otros continentes", como explica uno de
los autores del estudio, el arqueólogo, Eudald Carbonell.
"Se produjo una gran trasformación cultural
que provocó que los homínidos que utilizan tecnología
más abanzada entrasen en competencia con los homínidos que
fabricaban utensilios rudimentarios para el control del territorio y sus
recursos", explica Carbonell.
Los detalles de esta nueva teoría sobre la
primera gran emigación de la historia de la humanidad se detallan
en el artículo que esta semana publica la revista "Jornal of Anthopologicar
Archaelogy". Carbonell ha explicado que en Atapuerca se han encontrado
utensilios más rudimentarios de los que durante el mismo período
se encontraron en el continente africano.
"Si esta teoría se demuestra válida,
ni en Europa, ni en Asia, se podrían encontrar fósiles ni
asentamientos industriales con una antiguedad superior al millon y medio
de años", asegura Carbonell.

Pelvis denominada Elvis. y comparativa con una actual (en el centro)
Fotos:
Javier Trueba
El descubrimiento de la
pelvis completa de un homínido en Atapuerca (Burgos) revela un nuevo
modelo de evolución humana.
La revista 'Nature' publicaba un estudio sobre el
hallazgo realizado por el equipo del yacimiento
El Equipo de Investigación de Atapuerca volvió
a demostrar que la paleontología mundial tiene mucho que aprender
de los restos fósiles hallados en Atapuerca. En el Museo de Ciencias
Naturales, donde se está exponiendo una muestra del trabajo realizado
en Atapuerca, Juan Luis Arsuaga, codirector del equipo de Atapuerca y escritor
del artículo para Nature, explicó que «el hallazgo
de una pelvis humana completa sirve para plantear un modelo de evolución
humana diferente, lo que traerá mucha discusión en la comunidad
científica internacional».
La pelvis, que corresponde a un esqueleto humano
masculino, ya tiene nombre propio: Elvis, en referencia al más popular
movimiento de caderas de la historia del rock. Pero este nuevo Elvis promete
ser una auténtica revolución en la ciencia porque ha permitido
descubrir
nuevas teorías sobre nuestros antepasados, en concreto sobre el
hombre neandertal.
EL fósil fue encontrado en la Sima de los
Huesos, en la burgalesa Sierra de Atapuerca, zona que hasta la fecha ha
permitido encontrar más de 2.500 fósiles humanos datados
en cerca de 300.000 años.
Han pasado cinco años de investigaciones hasta
que el Equipo pudo sacar a la luz el artículo, años que sirvieron
para demostrar que esta pelvis es mucho más ancha que la de un humano
de hoy en día, por lo que se deduce que eran hombres de gran corpulencia,
unos 100 kg, y de mediana estatura. Esta «espectacular anchura»,
según palabras de Arsuaga, hace suponer que, a pesar de corresponder
a un hombre, «Elvis podría dar a luz», comentó
en tono jocoso el codirector del proyecto, ya que disponían de una
gran anchura de la cavidad pélvica.
Asimismo, se estima que el grado de desarrollo de
los recién nacidos neandertales era mucho mayor que el de los bebés
actuales.
Aunque a primera vista pueda parecer increíble,
el estudio de la pelvis nos lleva a conocer, de la mano de estos prestigiosos
paleontólogos españoles, cuál era el papel de estos
hombres en el ecosistema y su grado de encefalización. En el artículo
publicado en Nature se demuestra que los hombres de hoy en día han
perdido una tercera parte de la masa corporal en relación a los
neandertales, es decir, que nos hemos «gracilizado». Del mismo
modo, al ser un grupo de gran fortaleza, se demuestra que su papel en el
ecosistema se situaba en la cúspide.
Fotos: Javier Trueba
Los homínidos
de Atapuerca, de gran corpulencia.
Europa Press / Ideal
El descubrimiento, en el yacimiento de la Sima de
los Huesos de Atapuerca (Burgos), de la primera pelvis completa de un homínido
del pleistoceno medio (de unos 300.000 años de antigüedad)
puede revolucionar las teorías de la evolución humana vigentes
hasta el momento, aportando nuevas claves para comprender las verdaderas
razones de la extinción del Homo Neanderthalensis (hombre de Neandertal)
después de "competir" durante más de 10.000 años con
nuestra especie, el Homo sapiens.
Según las conclusiones del equipo científico,
dadas a conocer tras cinco años de investigaciones, la pelvis encontrada
en la Sima de los Huesos, a la que denominan cariñosamente "Elvis"
("es una gran cadera") revela muchísimos datos acerca de la anatomía
de estos homínidos, descendientes del Homo Antecessor de Atapuerca
(de 800.000 años de antigüedad y antepasado común del
Homo Sapiens) y antepasados del Homo Neanderthalensis.
Así, los investigadores, dirigidos por Juan
Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald
Carbonell, han concluido a partir del estudio de esta pelvis que estos
homínidos, pertenecientes a la especie Homo Heidelbergensis, tenían
una altura similar a la del hombre moderno (de 1,75 a 1,80 metros), aunque
presentaban una corpulencia un tercio superior a la nuestra, pesando una
media de 100 kilogramos (sólo contando osamenta y masa muscular,
sin depósitos de grasa).
Además, tal como ponen de manifiesto los científicos
en la última edición de la revista "Nature", que sale mañana,
estos homínidos eran mucho más longevos de lo que se pensaba,
alcanzado edades en algunos casos superiores a los 50 años.
Además de "Elvis", que fue encontrada en el
verano de 1994 (aunque se dió a conocer ayer), sólo se conocen
dos pelvis de Australopithecus, una de ellas de Australopithecus afarensis
procedente de Etiopía (datada en 3,5 millones de años) y
otra de Australopithecus africanus de Sudáfrica (2,5 millones de
años), además de otra neandertal del yacimiento israelí
de Kebara, con una antigüedad de unos 60.000 años.
Fue precisamente lo reducido del canal pélvico
de esta última pieza lo que hacía pensar a los investigadores,
hasta ahora, que los partos difíciles habían podido causar
la extinción de la especie, que competía con el Homo Sapiens.
No obstante, los investigadores han conseguido demostrar que el pequeño
tamaño del hueco se debe a que la pelvis israelí fue deformada
"post mortem" por el sedimiento en el que estaba fosilizada a través
de miles de años, siendo en realidad mucho mayor, como lo pone de
manifiesto la "tremandamente grande" pelvis de la Sima de los Huesos.
Nuevo modelo de evolución
De este modo, según Juan Luis Arsuaga, "Elvis"
permite dibujar un nuevo modelo de evolución humana, según
el cual Homo Sapiens y Neanderthalensis, con capacidad craneal similar,
se diferenciaban sobre todo en el físico, siendo los segundos mucho
más corpulentos, mientras que los primeros sufrieron un proceso
de gracilización.
Ahora bien, si el hombre de Neandertal era considerablemente
más fuerte e igualmente inteligente, ?por qué el triunfador
evolutivo fue el Homo Sapiens?. Para los investigadores de Atapuerca, la
razón hay que buscarla en la mayor eficacia social, que se tradujo
en un grupos sociales más fuertes.
Papel central en el ecosistema
Por otro lado, los científicos españoles
deducen que, lejos de los que sostienen que aquellos homínidos ocupaban
un lugar marginal en en ecosistema, dedicándose principalmente a
la recolección de frutos y a la carroña, "Elvis" y sus parientes
eran "poderosos cazadores" que competían "de igual a igual" con
los grandes carnívoros para conseguir las mejores piezas, situándose,
por tanto, "en la cúspide de la pirámide ecológica".
Otro de los elementos que llama poderosamente la
atención al observar esta pelvis es el enorme diámetro de
su cavidad, pese a tratarse de un individuo masculino. Es tan grande que
permitiría el paso de un feto actual. Además, de sus características
se deduce que el parto en los Homo Heidelbergensis era de características
modernas (rotacional y ventral), aunque más holgado que en nuestra
especie.
Los científicos presentaron sus resultados
en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, que acoge desde esta semana
la exposición "Atapuerca: nuestros antecesores", en la que, por
primera vez, se exponen al público varios fósiles originales
correspondientes a los homínidos de este yacimiento paleontológico
y arqueológico.

Imagen del diente encontrado en Atapuerca, y
la descubridora, Rosa Huguet, que halló el premolar 2 inferior el
miércoles 29 de junio a las 9 en la Sima del Elefante, que
tiene a sus espaldas. / Foto: Fernando Gómez
Un equipo de Atapuerca halla un diente
con 1,2 millones de años, posiblemente el resto humano más
antiguo de Europa.
El hallazgo de Atapuerca es un premolar inferior,
un poco gastado, perteneciente a un ejemplar de entre 20 y 25 años
que habitó en las montañas burgalesas
Se trata, al parecer, de un ancestro de Homo
antecessor
Por J. Méndez / IDEAL / Atapuerca -
30 junio 2007
El miércoles día 27, Rosa Huguet
Pamiès, una paleontóloga nacida en Tarragona y adscrita al
Equipo de Investigación de Atapuerca, descendió la rampa
de madera que da acceso a la Sima del Elefante. Se trata de un corte abierto
al lado derecho de la trinchera de ferrocarril donde la casualidad en forma
de proyecto ferroviario hizo surgir el yacimiento arqueológico más
importante de Europa. En principio nada hacía sospechar que esta
acumulación de estratos de tierras arcillosas, piedras y polvo ocultara
en su seno los vestigios que nos ayudan a entender cómo vivían
nuestros antecesores hace más de un millón de años.
Eran poco más de las nueve de la mañana
cuando un golpe de piqueta de Rosa hizo desprenderse de su almohada de
tierra un fragmento de hueso, de unos 3 centímetros de largo, coronado
en una de sus puntas por una zona ancha, plana y del color del marfil.
«La pieza cayó entre la tierra arcillosa, negruzca... Lo cogí
entre las manos y se lo enseñé a mi compañero Jan
Van der Made, especialista en dentición animal», recuerda
la doctora.
Lo que no explica Rosa Huguet es el temblor de
manos, la emoción y las esperanzas que le asaltaron en la sima.
Descartes
Tras el hallazgo en 2005 en el mismo lugar de
una serie de herramientas de sílex datadas hacia 1,4 millones de
años, los paleontólogos acariciaban la idea de que los útiles
pudieran venir acompañados de alguna evidencia humana. «Pero
no esperábamos que los restos humanos aparecieran tan pronto. Ha
sido una sorpresa», declaraba José María Bermúdez
de Castro, director del Centro Nacional de Investigación sobre la
Evolución Humana. Pero así es. El equipo de excavación
de Atapuerca ha descubierto los restos del hombre más antiguo de
Europa y que vivió en estas tierras hace 1,2 millones de años.
Se trataría, según las primeras impresiones, de un ancestro
de Homo antecessor, especie que ha sido descubierta en el yacimiento de
la Gran Dolina, también en Atapuerca.
Van der Made relata cómo, con el diente
bajo las lentes de un binocular, fueron descartando especies. «Vimos
que no pertenecía a ciervos ni a bisontes ni a otros bóvidos.
No era de un hipopótamo, ni de un rinoceronte... Tampoco de un perro.
Y menos, de un cerdo. Esos los controlo todos. He estudiado todos los dientes
de especies de cerdo del Pleistoceno en Europa», dice sin asomo de
presunción este holandés que trabaja en el Museo Nacional
de Ciencias Naturales y que ha examinado los fósiles animales de
más de un centenar de institutos de Europa, Asia, África
y América.
¿De qué se trataba entonces? «Nadie
se atrevía a pronunciar el nombre. No hacía falta. Pero nadie
quería decir que podía tratarse de un resto humano. Lo de
hombre no se usa porque parece que no gusta a las mujeres. Lo políticamente
correcto también ha llegado a la antropología», sonríe
Van der Made. «En Atapuerca tenemos primates, macacos; también
theropithecus, una especie rara de babuino que hoy vive en Etiopía...
Pero no. Era una pieza de homo», concluye Van der Made. «Entonces,
yo me eché a llorar», suspira la antropóloga Rosa Huguet
que excava en Atapuerca desde 1993. Trabaja en un filón, un entorno
donde los restos se conservan como en una nevera de arcilla. Para demostrarlo,
Rosa se acerca a una mesa y muestra un huesecillo de ave del tamaño
de un dedo. Es marrón y tiene un millón de años. Luego
enseña el diente de un zorrillo de la misma edad. Un lujo.
Más descubrimientos
«El resto humano encontrado es un premolar
inferior. Está un poco gastado y podría corresponder a un
individuo de entre 20 y 25 años», resaltó ayer durante
la presentación del diente en Atapuerca José María
Bermúdez de Castro. La pieza fue empaquetada, entre gasas, en una
bolsita de plástico donde se anotó el nivel del yacimiento
(TE 9), la zona (1624), su número (14), el material (hueso) y la
fecha (27/06/07).
«Se trata del diente del homínido
más antiguo de Europa. Trece años después de que en
Atapuerca aparecieran los restos, esqueléticos y craneales, más
antiguos de Europa Occidental, este yacimiento vuelve a suministrar datos
fundamentales. Y esperamos más descubrimientos, y más importantes
aún, en el futuro», aireó Eudald Carbonell, ataviado
con su clásico salacot.
En el nivel 9 excavado se habían localizado
restos de especies de mamíferos como bisontes, jabalíes,
ciervos y un macaco así como piezas de aves y de una especie de
minúsculo ratón ('Allophayomis lavocati') que permitió
datar el estrato (junto al estudio del magnetismo terrestre) en un millón
de años. «Y es probable que encontremos restos humanos aún
más antiguos», aventuró Bermúdez de Castro.
Bajo la zona excavada en la actualidad quedan
otros dos niveles con restos arqueológicos suficientes para dar
trabajo durante 10 años más a los 130 especialistas (40 de
ellos doctores) que trabajan este verano en Atapuerca.
El 8 de julio de 1994 se descubrieron en la Gran
Dolina un centenar de restos humanos de una especie desconocida hasta entonces
y asociada a numerosos instrumentos de piedra. Tres años después,
la revista 'Science' bautizaba a aquellos ancestros como 'Homo antecessor'
(el explorador), el primer colonizador de Europa, con una antigüedad
de 800.000 años, explican los responsables del yacimiento burgalés.
La campaña de 2007 ha sido «clave»
para el debate científico que trata de dilucidar en qué momento
(y por dónde) se produjo la primera colonización humana del
continente europeo. El presentado ayer se trata del resto fósil
humano «más antiguo» de Europa occidental. «Por
fin tenemos la evidencia anatómica de los homínidos que fabricaron
aquellas herramientas hace más de un millón de años»,
apunta Bermúdez.
«Comían de
todo, pero no sabemos aún si cazaban»
Se estima que recolectaban frutas y bayas, y
que poseían habilidades para pescar
José María Bermúdez de Castro
y su colaboradora, la doctora María Martinón (especialista
en dentición de homínidos), estaban radiantes. «Tenemos
la absoluta seguridad de que se trata del diente de un homínido.
El segundo premolar inferior izquierdo, la pieza que se encuentra justo
delante de la primera muela. Yo habré visto unos 7.000 en todo el
mundo y no hay lugar a error», señalaba Martinón.
Con sólo una pieza, apuntaban, es todavía
difícil establecer qué pautas de vida seguía el homínido
más antiguo de Europa. «Hablamos de un tipo con 900 centímetros
cúbicos de capacidad craneal y bípedo que trabaja piedras,
que hace objetos», explica Bermúdez de Castro.
¿Se puede saber qué comía?
Sería omnívoro, como lo eran
los individuos de origen euroasiático con los que se puede relacionar.
Al vivir en una latitud templada aprovecharía la estacionalidad
para recolectar frutos y bayas en otoño. Suponemos que cazaba o
que se alimentaba de carroña para nutrirse de carne y grasa. Posiblemente,
pescaba.
Paisaje
¿Hace un millón de años
veían el mismo paisaje que nosotros?
Muy parecido, aunque vivieron en una época
más cálida que la actual. La vegetación era como esta,
de tipo mediterráneo, con agua abundante. En épocas más
frías se trasladaría hacia la Sierra de la Demanda, a 1.200
metros de altitud, abundante en coníferas.
¿Cree que este nivel señala
el fondo de Atapuerca?
Es posible que hayamos llegado al límite
del yacimiento. A un fondo de 1,5 millones de años.
¿Este hallazgo servirá para
dirimir la discusión científica sobre la colonización
de Europa? Unos apuntan a migradores desde África, por Gibraltar,
mientras otros se inclinan por poblaciones llegadas desde Oriente.
Esperamos encontrar más restos. Se
trata de un gran debate y estos hallazgos pueden servir para contrastar
todas las hipótesis. Con mandíbulas o maxilares podríamos
establecer un escenario evolutivo y tratar de saber cómo se relaciona
este individuo con el Homo antecessor y con los restos hallados en Dmanisi,
Georgia, y datados hace 1,8 millones de años.
Se dice que a Atapuerca le faltan los neanderthales...
Cierto. Pero también estamos excavando
en la Cueva del Mirador, a dos kilómetros de Atapuerca. Es un área
bien orientada donde ya trabajamos en una zona de 6 metros cuadrados y
12 de profundidad. Es un terreno muy difícil, donde hemos sufrido
derrumbes. Ahora excavamos hacia lo desconocido. La zona es Pleistoceno
superior, por lo que esperamos encontrar restos de Homo sapiens, de Cromagnon.
Y en niveles inferiores creemos que podemos hallar neanderthales.
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Articulo de J.L. Arsuaga
Los homínidos de Gran Dolina
Artículo de Emiliano Aguirre
Aclarar hechos y llenar vacíos es el saber
de la evolución
El éxodo de homínidos hacia Europa
fue
motivado por el avance de la tecnología y no por causas climáticas
o biológicas
El descubrimiento de la pelvis completa
de un homínido en Atapuerca revela un nuevo modelo de evolución
humana
Los homínidos de Atapuerca presentaban
una gran corpulencia
Atapuerca, más de 2.500 fósiles
Comían de todo, pero no sabemos aún
si cazaban»
Se estima que recolectaban frutas y bayas, y
que poseían habilidades para pescar
Atapuerca compite con Orce en tener el
primer europeo
El Hombre de Orce está datado en 1,3 millones,
pero aún persisten dudas sobre su humanidad, en un yacimiento con
industrias líticas de 1,8 millones
Mandíbula humana AT-1, el primer fósil
humano identificado en la Sima de los Huesos en el año 1976
Foto: Javier Trueba / Madrid Scientifics Films
- Ideal
Video / IDEAL/ Con el hallazgo, los investigadores
del yacimiento burgalés datan en 1,2 millones de años la
llegada al continente de los primeros humanos |
Vs. Orce
Por J. E. Gómez / IDEAL / Waste
El descubrimiento de Atapuerca se encuentra en
competencia directa con el denominado Hombre de Orce. Aunque los responsables
de Atapuerca no hacen mención alguna del fósil descubierto
por José Gibert en el yacimiento de Venta Micena, en Orce-Granada,
hace más de veinte años, la realidad es que este fósil,
del que se piensa que procede de un niño, tiene una datación
confírmada de 1,3 millones de años. Poco antes de la difusión
del hallazgo de la Sima del Elefante, el que fuese codirector de Atapuerca,
Emiliano Aguirre, felicitaba a Gibert porque los hallazgos del esqueleto
de una niña de hace 2.000 años en Tarragona, revelaban la
existencia de una cresta interior en el cráneo, igual a la que tiene
el fósil de Orce, lo que demostraba la humanidad del Hombre de Orce,
y que había sido la clave para que un sector de la comunidad científica
rechazaran como de procedencia humana el resto de Gibert.
La datación del Hombre de Orce se ha hecho
por parte del del profesor Gary Scott, del Berkeley Geochronology Center,
especializado en geocronología, que indica sin lugar a dudas, que
la antigüedad del yacimiento de Venta Micena (donde se descubrió
el fósil) es de 1,3 millones de años. Ahora habrá
que estudiar cuál de los dos es el más antiguo.
Pero al margen de polémicas, la realidad
es que uno y otro descubrimiento demuestran la presencia humana en la península
hace 1,2 ó 1,3 millones de años, por lo que nos encontramos
ante la cuna del primer europeo. Sería razonable una unidad científica
y que la adscripción a uno u otro yacimiento no fuese causa de ocultar
al otro. Los dos descubrimientos tienen una importancia crucial en el estudio
de la evolución humana.
Orce y sus hallazgos, datos, fotos, entrevistas 
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Atapuerca, más de
2.500 fósiles
Los yacimientos más importantes de Atapuerca
son la Gran Dolina y la Sima de los Huesos. En el primero se han encontrado
hasta el momento, además de abundantes restos de fauna, más
de un centenar de herramientas de piedra y casi 80 fósiles humanos
pertenecientes a un mínimo de 6 individuos diferentes, que constituyen
indiscutiblemente el registro fósil más antiguo de Europa
perteneciente a nuestro propio género, es decir, los primeros europeos.
Por otra parte, en la Sima de los Huesos se han recuperado
hasta la fecha, además de a "Elvis", más de 2.000 fósiles
humanos, incluyendo tres cráneos muy completos entre los que destaca
el famoso Cráneo 5, al que los investigadores llaman entre ellos
"Ronaldo" supuestamente por su parecido con el futbolista del mismo nombre.
En base a los 300 dientes hallados, se ha podido
identificar a un mínimo de 32 individuos distintos, entre los que
hay tres niños de menos de 12 años, 16 adolescentes entre
12 y 20 años y 13 adultos jóvenes entre 20 y 35 años.
(EUROPA PRESS). 05/19/19-24/99.
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