Exhortamos a detenerse a pensar: debemos de empezar a hacer un uso
racional de este recurso vital, es entender que es finito y vulnerable
y, sobre todo, que su disponibilidad depende de la forma en que hoy lo
usemos.
- La necesidad apremiante de hacer frente a la progresión geométrica
de la demanda de agua dulce en América Latina y el Caribe se ha
complicado en forma terrible debido a que los recursos se deterioran a
una velocidad cada vez mayor.
- Estudio de los recursos, usos, necesidades y políticas en
Latinoamérica
- Conceptos básicos y fundamentales, datos
La diversidad de especies y ecosistemas dentro del bioma de agua dulce
en América Latina es notable. En el ecosistema de la cuenca del
Amazonas por ejemplo viven tres mil especies de peces. Si bien los ecosistemas
del Amazonas y el Orinoco son dos de los elementos mas dominantes y más
reconocidos de la biodiversidad de agua dulce en el Neotrópico,
la región de América Latina y el Caribe contiene una diversa
gama de comunidades y hábitad de agua dulce. Además proporcionan
diversos beneficios a la sociedad. Los marismas, los lagos y los
ríos son ecosistemas relacionados entre si que abastecen de agua
a la región, previenen y regulan las inundaciones, previenen la
intrusión de agua salada, reducen los efectos de la erosión
al mantener sedimentos, retienen sustancias nutritivas y eliminan sustancias
toxicas, estabilizan el microclima, sirven de sumidero de carbono para
el mundo, sirven de medio de transporte y constituyen excelentes lugares
turísticos.
A pesar de su importancia crítica, suele considerarse que muchos
ecositemas de agua dulce carecen de utilidad en América Latina y
el Caribe.
La ignorancia generalizada sobre su importancia ha contribuido a este
concepto y ha promovido la destrucción y degradación de los
ecosistema. En América Latina y el Caribe se ha descuidado gravemente
la conservación de la diversidad biólogica de las aguas dulces
y hay ecosistemas enteros amenazados de extinción. La causa primordial
de la pérdida de recursos es la alteración del hábitat
impulsada por el rápido crecimiento de la población y tendencias
de desarrollo, planificado y no planificado. La erosión y la deforestación
de los bosques de cuencas de captación ha alcanzado una enorme intensidad
en las laderas orientales de los Andes, desde Colombia hasta el norte de
la Argentina. El desarrollo rural (en su mayor parte para el cultivo del
arroz) esta afectando a las marismas en toda América Latina y el
Caribe. La contaminación procedente de la minería y la industria,
los principales recursos hídircos de América Latina estan
química y biológicamente contaminados en un grado considerable.
En la mayoria de los paises del continente latinoamericano los desechos
de agua no están subordinados a los efectos que puedan tener en
el medio ambiente ni pueden ser modificados para reducir un peligro para
el medio ambiente.
La tierra contiene aproxidamente 1,4 millones kilometros cúbicos
de agua, pero alrededor del 97,4 por ciento restante estan encerrados en
casquetes polares y glaciares. El agua dulce disponible se reduce al 0,001
por ciento del total. El agua dulce es un recurso finito e indispensable
para mantener la vida, para realizar actividades productivas desde el punto
de vista económico y para el propio medio ambiente. Ninguna estrategia
de reducción de la pobreza puede pasar por alto la necesidad vital
de agua del ser humano, hecho muy trascendente en cualquier análisis
de los retos relacionados con el agua a que actualmente se enfrentan los
paises americanos, como también es importante la necesidad de una
Gestión justa y sostenible de este recurso crítico en interés
del conjunto de la sociedad. Igualmente necesario para el trabajo productivo
y la salud y la dignidad humanas es un saneamiento medioambiental profundo,
cuestion intimamente relacionada con la oferta de agua.
La historia de la humanidad está marcada por innumerables conquistas
tecnológicas, por el progreso de las relaciones entre las personas
y por la capacidad creativa del ser humano para superar cada desafío.
Sin embargo, desde la prehistoria hasta nuestros días, el desarrollo
de las civilizaciones siempre ha evolucionado marcado por un factor: la
presencia o lo ausencia del agua. Si está presente y en abundancia,
el agua representa la posibilidad de mejoramiento agrícola, social,
industrial, sanitario y de la calidad de vida. Si el recurso hídrico
esta ausente o escasea, es motivo de pobreza, guerras, enfermedades y estancamiento
económico. Lamentablemente, todos los días se desperdicia
millones y millones de litros en actividades que desvalorizan el agua.
El abuso en el uso del agua no es solamente un desconocimiento de las responsabilidades
de los ciudadanos de evitar el desperdicio, sino una falta de respecto
a aquellos que viven en regiones donde no hay agua disponidble para todos.
Hay personas que deben vivir con menos de 50 litros de agua por día,
mientras que otras usan más de 500 litros por día.
En Améria Latina y el Caribe, aumento el consumo de agua entre
los año 1990 y 2000 en un 45 por ciento, de 150 a 216 kilometros
cubicos por año. La necesidad apremiante de hacer frente a la progresión
geométrica de la demanda de agua dulce en América Latina
y el Caribe se ha complicado en forma terrible debido a que los recursos
se deterioran a una velocidad cada vez mayor. La respuesta a este aumento
de la demanda ha consistido, en la construcción de mas y mayores
obras hidráulicas, sobre todo embalses y canalizaciones de desvío
de ríos. El número de grandes embalses, es decir, aquellos
que tienen una presa de más de 15 metros de altura, se ha incrementado
vertiginosamente en todo el mundo, pasando de poco mas de 5000 en 1950
a cerca de 38.000 en la actualidad.
La necesidad apremiante de hacer frente a la progresión geómetrica
de la demanda de agua dulce en América Latina y el Caribe se complicará
aún más si, como indican las tendencias actuales, se deja
que la base de recursos se deteriore a una velocidad cada vez mayor. La
deforestación de las cuencas, la erosión, la contaminación
y el agotamiento de aguas subterráneas se encuentran entre las principales
amenazas al abastecimiento de agua dulce en la region. Es dificil evaluar
y controlar los problemas ambientales que entrañan las economías
de subsistencia y, con mucha frecuencia, las organizaciones de desarrollo
hacen caso omiso de ello. Esto pone de manifiento la necesidad de considerar
que la pobreza y la degradación del medio ambiente constituyen procesos
ecológicas y sociales muy relacionadas entre sí que hacen
necesario aplicar un planteamiento integrado para su control y ordenación.
Para integrar la conservación del ecosistema de agua dulce en
una completa estrategia de ordención de los recursos hídricos
en América Latina y el Caribe es necesario comprender claramente
las característics ecológicas, institucionales y sociales
de la región en al actualidad, así como tener una idea clara
de la pertinencia e importancia de los factores en juego.
La formulación de una política en materia de ordenación
sostenible de los resursos hídricos debería basarse en los
siguientes principios:
1) A los efectos de la sostenibilidad a largo plazo, se necesita adoptar
un enfoque ecosistémico de la ordenación de los recursos
de agua. Un enfoque ecosistémico es una pólitica de ordenación
según la cual los recursos hídricos forman parte de sistemas
funcionales (cuencas completas) en los que se tengan debidamente en cuenta
las complejas interrelaciones que existen entre los componentes físicos
y los componentes bióticos.
2) La ordenación de los recursos de agua dulce debe llevarse
a la práctica como parte del planteamiento cabal de la planificación
y supervisión a largo plazo para la utilización sostenible
de los recursos naturales, con inclusión de los aspectos ecológicos,
económicos y sociales (ordenación integrada).
3) Hay que establecer un nuevo equilibrio entre la tendencia cada vez
mayor a la privatización y mundialización de la economía
y el papel que cabe tanto a la sociedad civil como al Estado en la tarea
de prevenir la degradación de los recursos de agua.
Hasta hace poco tiempo, el agua era considerada un recurso ilimitado
para el desarrollo económico y el unico problema consistia en ofrecerla
donde y cuando era necesaria mediante obras de ingeniería adecuadas.
Se partía del supuesto de que los sistemas naturales podrían
producir abundante agua pura y podrían también purificar
el agua de desecho que volvía a ellos.
Para el enfoque ecosistémico de la ordenación del agua
es necesario conocer el ciclo del agua, un complejo proceso que incluye
la precipitación, la absorción, el escurrimiento, la evapotranspiración
y la infiltración en vastas regiones y durante prolongados períodos.
No puede haber Sostenibilidad si no se conocen y tienen en cuenta debidamente
todas las fases de este ciclo. Para estos efectos es necesario no sólo
velar por la utilización y la distribución eficiente del
agua dulce sino también salvaguardar el estado de la cuenca de captación
y las aguas subterráneas (antes del consumo), así como el
tratamiento y la eliminación adecuda de las aguas de desecho (después
del consumo). Lamentablemente, sin embargo, este nuevo concepto no se ha
llevado a la práctica ni se ha institucionalizado en América
Latina y el Caribe. Por el contrario, los planes de ordenación en
la región se siguen formulando de manera de aumentar la calidad
y la cantidad del abastecimiento del agua y no de proteger los ecosistemas
de agua ni velar por la sostenibilidad del ciclo hidrológico.
Uno de los problems básicos para la adopcion de un enfoque ecosistémico
de la ordenación del agua consiste en que las autoridades y la población
en general todavia no tienen una idea clara de la magnitud y la importancia
de los problemas que cabe prever si se mantiene la tendencia actual al
deterioro del medio ambiente. Tanto para los legos como para los políticos
resulta dificil aceptar que existen límites en la utilización
de los recursos naturales y que las decisiones que se adopten hoy
pueden afectar considerablemente a las opciones de desarrollo en el futuro.
Como consecuencia, tanto el sector privado como el público siguen
resistiéndose a la idea de una "contabilidad ecológica" de
cualquier tipo , movidos por temor de que pueda afectar al crecimiento
económico (la falsa dicotamia entre los puestos de trabajo y el
medio ambiente). Es evidente, sin embargo, que no existe posibilidad alguna
de invertir la tendencia actual al deterioro de los recursos a menos que
se preserven funciones ecológicas básicas. Por tanto, y a
pesar de la evidente presión para atender necesidades económicas
que son apremiantes, es igualmente importante la necesidad de penar y planificar
a mediano y largo plazo. De lo contrario, seguira acelerándose el
círculo vicioso de la pobreza y la degradación ambiental.
Lamentablemente, en la actualidad la mayor parte del desarrollo no está
planificado. La región de América Latina y el Caribe esta
llena de ejemplos de casos de explotación y degradación de
recusos demanados de la falta de planificación y cumplimiento que
pueden reiterarse y multiplicarse en el futuro cercano. Por hipotética
que parezca en la actualidad, no cabe duda de la necesidad urgente de la
planificación a nivel regional y mundial. De lo contrario, el crecimiento
no planificado seguirá culminando en crisis ecológics, sociales
y económicas generalizadas. La escasez de agua es el problema mas
apremiante de todos. Sin embargo, el concepto de planificación a
largo plazo, vigilancia del medio ambiente y cumplimiento en los planos
regional, nacional y provincial, si bien su evidente necesidad se acepta
en general, resultan sumamente dificiles de llevar a la práctica
por las razones siguientes:
# La falta de una tradición política e institucional.
# La ordenación fragmentada de los recursos hídricos
entre organismos de gobierno y la falta de coordinación en los planos
provincial, nacional e internacional.
# La mejor capacidad de los organismos de gobierno para planificar
y llevar a la práctica el desarrollo sostenible, relacionada con
la tendencia actual a promover la privatización y reducir el papel
del Estado.
En los últimos quince años en América Latina ha
habido dos cambios fundamentales, la democratización y la reactivación
del sector privado. Ambos obligan al Estdo a ceder una parte considerable
del poder en la configuración de los procesos de desarrollo, porque
la privatización y la mundialización sustraen al desarrollo
del control estatal. Practicamente todos los países han establecido
organismos especiales de protección del medio ambiente y la ordenación
de los recursos. Estos organismos tienen las manos atadas porque sus mandatos
son limitados y sus presupuestos reducidos y porque prácticamente
carecen de peso político. En el ínterin, los gobiernos no
imputan a sus poderosos organismos sectoriales y económicos centrales
la responsabilidad por las consecuencias ambientales de sus politics y
gastos. Como resultado, el equilibrio de poderes no es adecuado. Para resolver
esta contradicción, los gobiernos deberían hacer que sus
orgaismos economicos sectoriales y centrales fuesen responsables y rindieran
cuentas de la formulación de normas y la preparación de presupuestos
encaminados a fomentar un desarrollo que sea sostenible.
Lamentablemente, la pobreza generalizada y la mala distribución
del ingreso en la región limitan el alcance de la participación
política de las bases y tienden a centrar la acción política
en el alivio inmediato y local de la pobreza a costa de una utilización
de los recursos sostenibles a largo plazo. Además en el ajuste económico
y la privatización no se ha prestado mayor atención a las
ramificaciones sociales y ambientales de los mercados no sujetos
a regulación. Los resultados en la amplia variedad de reformas
de ajuste estructural en Amércia Latina, han sido dispares y las
regiones más pobres han tenido en muchas casos que pagar un alto
precio. Si los gobiernos no intervienen o no se fijan incentivos de mercado
para la utilización sostenible de los recursos, a las empresas del
sector privado les interesa exclusivamente la rentabilidad y no la sostenibilidad.
La utilización racional de los recursos de agua que se encuentra
en manos del sector privado requiere que existan instituciones que
se ocupen en forma efectiva de los problemas de la calidad y utilización
total del agua. Cabe a las organizaciones no gubernamentales y a las organizaciones
locales una función muy importante de vigilancia y adopción
de decisones.
Otra de las cuestiones relacionadas con el agua que se debe tratar a
escala global es el cambio climatico. La esperada intensificacion del ciclo
hidrologico, con cambios de pautas en las precipitaciones y la evapotranspiracion,
tiene consecuencias sobre las condiciones de vida de la humanidad y en
el medio ambiente. De acuerdo con las predicciones de los modelos, las
carencias periodicas y cronicas de agua se acentuaron, lo que provoca graves
problemas de acceso al agua y movimientos migratorios importantes. La degradacion
del suelo, la sequia y la desertificación estan vinculadas a niveles
mas bajo de los rios, lagos y acuiferos, lo que afecta a la cantidad y
la calidad de la oferta de agua dulce.
El reto de proporcionar agua y saneamiento a todos los paises de América
Latina y el Caribe, ahora y en el futuro, requiere un gran esfuerzo y se
ha de abordar en el contexto mas amplio de una gestion integrada de los
recursos hidricos que resulta sostenible (que incluya, por ejemplo, los
aspectos naturales de los sistemas de recursos hidricos, los usos del agua
en todos los sectores de la economia y con cualquier fin, el marco institucional
de gestion de un recurso finito, la variacion espacial de los recursos
y la demanda y la contaminacion del agua).
Conceptos
* América Latina y el Caribe es un continente básicamente
húmedo, poseen grandes recursos de agua dulce en lagos y ríos.
Las precipitaciones promedio en la región son 60 por ciento mayores
que en el resto del mundo. Sin embargo, 25 por ciento de los territorios
sudamericanos son áridos o semiaridos, 20 por ciento de sus
habitantes no tienen acceso a agua potable y 30 por ciento carecen de uns
sistema apropiado de saneamiento. El escurrimiento superficial es 30 por
ciento del total mundial. Sólo el 3 por ciento del agua que escurre
es utilizada de alguna manera, y el 8 por ciento de los escurrimientos
con potencial hidroeléctrico es aprovechado. De las tierras cultivadas
sólo 7 por ciento tiene riego, mientras que se podría regar
25 por ciento de las mismas tierras con los recursos conocidos. Existen
importantes recursos hídricos subterráneos en el continente,
pero su cantidad y localización en gran parte se desconocen.
* La tierra contiene aproxidamente 1,4 millones kilometros cúbicos
de agua, pero alrededor del 97,4 por ciento restante estan encerrados en
casquetes polares y glaciares. El agua dulce disponible se reduce al 0,001
por ciento del total.
* En Améria Latina y el Caribe, aumento el consumo de agua entre
los año 1990 y 2000 en un 45 por ciento, de 150 a 216 kilometros
cubicos por año. La necesidad apremiante de hacer frente a la progresión
geómetrica de la demanda de agua dulce en América Latina
y el Caribe se complicará aún más si, como indican
las tendencias actuales, se deja que la base de recursos se deteriore a
una velocidad cada vez mayor.
* En los últimos 10 años se han planteado (en América
Latina y el Caribe) más modificaciones en las legislaciones de agua
que en todo el siglo pasado. Constantemente se modifica metas, se cambia
de personal o se reestructuran las instituciones encargadas de la GESTION
del agua.
* América requiere estabilidad institucional y social, un marco
legal sólido y una autoridad centralizada pero abierta a la participación
de los usuarios del agua, si quiere superar la actual crisis de gobernabilidad
de sus cursos hídricos y alcanzar una Gestión Sustentable.
* La escasez de fondos y la visión de que el Estado es por naturaleza
ineficiente afecta la administración de los recursos hídricos
en la mayoría de los paises Americanos, la desregulación
fue a su vez deficiente, porque se asumio erróneamente que habría
competencia en un sector que tiende a la monopolización.
* Las ciudades latinoamericanas agotan sus acuiferos que tomo siglos
llenar. El agua salada contamina al agua subterranea a kilometros del mar.
En Mexico las capas de agua descienden un metro al ano. En unas pocas decadas,
el mundo al tratar de conseguir una quinta parte mas de agua para 3 mil
millones mas de personas, una de cada tres personas puede tener problemas,
para beber o bañarse. Algunos ven en nuestra escasez un presagio
de problemas venideros.
* Las enfermedades relacionadas al agua podrían reclamar más
de 76 millones de vidas, muchas más que el pandémico global
de SIDA, si no se toma las debidas acciones.
Dr.M.Sommer
e-mail: stu38884@mail.uni-kiel.de
Kiel-Alemania
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